Lazio es la primera de las veinte regiones italianas que ha vacunado al 70% de sus habitantes de más de 12 años de edad. En las últimas horas el sistema sanitario de la región sufrió “un hecho inaudito, un ataque terrorista”, señaló Daniele Leodori, vicepresidente regional.

Se trata del ataque informático más grave y violento que Italia ha sufrido nunca. El objetivo principal fue desactivar el sistema de reservas de vacunaciones y el inmenso banco de datos de salud de la región de Lazio. Y lo lograron con éxito.

El gobierno italiano pidió a Estados Unidos que ayude en la investigación a nivel mundial acerca de quiénes han realizado la operación.

En la tarde del martes trascendió que los “hackers” continúan agrediendo el sistema desde el exterior y exigen un rescate multimillonario a pagar en “bitcoins”.

El potente ataque paralizó el CED (Centro de Elaboración de Datos) de la región, donde se encuentra el área metropolitana de Roma con más de cinco millones de habitantes.

“Todos los sistemas han sido desactivados, comprendido el portal de la Salud Lazio y la red de las vacunaciones”, comunicó la Unidad de Crisis de la región. La policía postal y los expertos regionales estudian la magnitud de los daños.

“Están en curso las operaciones de defensa y verificación para evitar que continúen bloqueados los servicios”, agregó la información oficial.

Las reservas para vacunarse en la región están suspendidas y continúan con dificultad las inoculaciones a los que ya tienen fecha y hora en las decenas de centros de vacunación regional, porque las operaciones deben realizarse a mano.

Las sospechas

Aunque nadie se atreve a enviar una acusación abierta de complicidad, las primeras sospechas se concentraron en el movimiento “no vac” contrario a las vacunas, que oscila entre los que creen que la pandemia es simplemente un invento que no existe y los que defienden el derecho a eludir el pinchazo. Todos esgrimen el mismo eslogan contra “la dictadura sanitaria”.

El vicepresidente regional Daniele Leodori dijo que “mientra la comunidad combate una batalla global contra la pandemia del Covid-19, existe quién parece apoyar la difusión del virus, de las terapias intensivas, de los hospitales bloqueados por la llegada pacientes, y la muerte difusa”.

El enfrentamiento con el movimiento “no vac” es cada vez más tenso y tiene un fuerte trasfondo político, porque los partidos derechistas sostienen en parte la lucha contra el Pasaporte Sanitario. Se estima que unos seis millones de italianos que votan no quieren vacunarse. Ni contra el Cordiv-1, ni contra la gripe ni contra otras enfermedades.

En Roma y muchas otras ciudades estos grupos protestan levantando carteles en los que el primer ministro Mario Draghi luce trasvestido como Hitler. Algunos se colocan en el pecho una estrella de David, como la que los nazis obligaban a ponerse a los judíos en las épocas hitlerianas, para identificarlos y hacer realidad los horrores del Holocausto, la Shoah.

Los “no vac” sostienen que “los judíos somos nosotros. Draghi es un nazi”, porque ha impulsado el Pasaporte Sanitario que es “una agresión a las libertades individuales”. En vistoso contraste, en las protestas de Roma tienen activa participación Fuerza Nueva y Casa Pound, dos grupos de ultra derecha que hacen el saludo romano.

Este viernes entrará en vigor este documento, emitido por las regiones, en las que consta la doble vacunación. Será imprescindible para comer en los sectores cerrados de bares y restaurantes, ir al cine, al teatro, a salas culturales, estadios, gimnasios y todos los lugares donde se junta gente que debe mantenerse a distancia.

No se ha fijado la fecha pero el gobierno también impondrá la necesidad de mostrar el Pasaporte Sanitario para viajar en los trenes de alta velocidad, en los aviones y las naves de larga distancia.

Con información de Clarín