COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - “Toda mi vida busqué esto yo. Desde que era muy chiquito soñaba con acelerar mi bicicleta y que sea algo integrando en mi”, dice Franco Goncevat (33) a ADNSUR mientras mira y explica cómo funciona su bicicleta a motor, aquel vehículo que compró hace dos años y que ahora es su principal medio de transporte en la ciudad.

En Comodoro Rivadavia, un lugar donde predominan las subidas y bajadas, no es sencillo usar la bicicleta como principal medio de transporte sin llegar sudado o agotado, pero Franco, lo logró. Cada día viaja desde el Cordón Forestal a la Loma, donde tiene una inmobiliaria, e incluso a veces se va a ver clientes en dos ruedas.

El secreto es que la suya no es una bicicleta cualquiera, sino una híbrida, con asistencia de pedaleo que alivia el esfuerzo en calles altas. “Hace casi dos años que tengo esta bicicleta”, cuenta mientras mira el cuadro que se asemeja a una aurorita. “Si vamos al caso está enmarcado en el concepto de ciclomotor y difiere lo que es una bici. Pero si vamos a otro término es un híbrido porque acá podés acelerar y pedalear. Yo todos los días le pongo cinco kilómetros, porque trabajo cortado. Vivo en el Cordón Forestal y tenemos una inmobiliaria en Ameghino y Saavedra, voy a ver clientes o alquileres. Entonces reemplace totalmente el vehículo... A mi auto casi lo dejé guardado”.

Franco asegura que puede tardar entre 20 y 30 minutos recorrer un trayecto largo. La bicicleta entre pedaleo y motos alcanza una velocidad constante que le permite transitar sin lidiar con otras complicaciones que trae el circular en vehículo, desde el estacionamiento hasta el pago de tarjeta horaria. A eso se suman los costos. 

“Imaginate que un arreglo me sale 500 pesos y un tanque de nafta vale 3000 pesos. El ahorro es asombroso porque es muy eficiente. El motor equivale a 350 watts, pero la batería que es el corazón, es lo que realmente vale y dónde se pagan estos vehículos. Vos solo la enchufás y te da 40 kilómetros de autonomía, según por donde andes y el viento”.

Hace 2 años que recorre Comodoro en una bicicleta a motor: "A mi auto lo dejé guardado"

La bicicleta de Franco es casi como una bicimoto. Él asegura que la diferencia es que no hace ruido y no tiene consumo de nafta. Cuando la compró le costó 59 mil pesos, un monto alto y por el que se podría haber comprado una moto. A su familia la idea no le cayó nada bien. Sin embargo, conociendo cuál era su sueño decidió cumplirlo y le compró la bicicleta a una pareja que la trajo de Buenos Aires y que al ver la geografía de la zona la guardó en un galpón.

En ese sentido, Franco es sincero y admite que “no son baratas, le ponen mucho impuesto a la importaciones, y de por sí son caras”, dice. Sin embargo, asegura que los beneficios son muchos. 

“Yo antes tardaba media hora en subir la Rivadavia, ahora lo hago en 5 minutos. Notás como te empuja, porque no te fatigás como en la bici normal, sentís como que tenés un empujón. Eso es lo que tiene la bicicleta eléctrica porque vas acelerando y pedaleando, tiene como un impulso, una asistencia de pedaleo”.

“Pero lo mejor es que te hace sacar una fuerza impresionante, aumenta la masa muscular. Es como un hábito sano que se hace como una adicción y debe gastar unos 600 pesos al mes, y no necesita cambio de aros, bujías, cero mantenimiento. Tampoco me viene una factura significativa de la luz”, dice.

Por todo esto, Franco quiere que otros se animen a probar este tipo de vehículos. “A todo el mundo le digo tómese un tiempo, denle una oportunidad porque te cambia la vida. Lo único caro es la batería. Pero todo el mundo piensa acá en Comodoro que si no tenés auto o moto no sos nada, y tranquilamente esto te podrías ahorrar mucho dinero y cubrir distancias cortas, yo he hecho hasta 300 kilómetros mensuales. Hay una alternativa y lo mejor de todo es que no contaminás. Por eso quiero que se empiece a fomentar lo eléctrico, como sucede en otros países del mundo”, sentenció este hombre que se animó a cumplir su sueño a pesar del qué dirán.