Era la tercera vez que Hernán Figueres y Adrián Vargas Videla , trabajadores de la empresa de cable local, se acercaban al domicilio Santa Clara 1.386 para realizar una conexión. Las dos primeras veces no los atendieron y esperaban en esta tercera visita, poder hacerlo. Sin embargo, el destino les depararía una situación impensada: ser los héroes de dos niños durante un incendio.

Hernán tiene 35 años y es oriundo de Mendoza,  Adrián tiene 24 y es de San Juan, junto al ex director de Defensa Civil, Alejandro Salinas, lograron rescatar de la casa donde debían instalar el servicio de cable para la empresa que trabajan desde enero de este año, a dos niños durante un incendio el lunes pasado en el barrio Quirno Costa.

“Cuando llegamos a la casa vemos que los dos nenes gritaban desesperados y empezó a salir humo, miraban por el ventiluz del baño, entonces no sé si por instinto o por qué, salté la reja y me subí a un par de techos para llegar a donde estaban, y cuando estaba en este trayecto explota un termotanque. Había otros vecinos del lado del frente que tampoco pudieron entrar” contó Figueres a Diario Crónica.

 “Cuando estaba por bajar, mi compañero venía con la escalera, entonces llegamos al patio del señor Salinas y uno de los vecinos me pasa una maza porque la ventana tenía una reja, entonces primero saco a uno de los nenes y se lo pasé a un vecino atrás mío, y después al segundo costó más sacarlo porque era alto el ventiluz”, relató sobre el rescate en medio de la desesperación.

Los trabajadores pudieron rescatar a dos niños de las llamadas. Foto: archivo
Los trabajadores pudieron rescatar a dos niños de las llamadas. Foto: archivo

“Llevaron a los nenes a la casa del señor Salinas para que se tranquilizaran, nos quedamos en el momento con nerviosismo porque no pudimos hacer nada con los que estaban adentro pero después fuimos al frente donde ya estaban los bomberos y nos dijeron que el abuelo y el otro nene estaban bien, entonces fue una alegría enorme”, recordó.

"Es lo que cualquier ser humano hubiera hecho al escuchar los gritos de esas criaturas, pero parece que Dios nos quiso poner ahí" dijo el trabajador a quien sus hijos le dicen héroe.

Por su parte, Adrián Vargas Videla, reconoció que “fue un momento muy feo porque uno no llega a pensar en el momento qué hacer sino en ir y actuar; llegamos a la instalación y la suspendimos, cuando terminamos todos los trabajos quedaba esta última y cuando vamos, mi compañero ve el humo y a los nenes; era una desesperación no saber qué hacer para ayudarlos, y luego cuando nos decían que saquemos a su primito y abuelo, pero por suerte nos enteramos luego que estaban todos bien".

"Nos trajo calma, nos quedamos en la camioneta pensando, me temblaban las piernas, la verdad estamos felices porque pudimos ayudarlos” dijo, y consideró que “sin la escalera hubiera sido imposible llegar. Por algo pasó lo que pasó”, concluyó.