CALETA OLIVIA (ADNSUR) - Patricia Segovia es una ex trabajadora de la empresa Oil que decidió encadenarse este jueves por la mañana afuera del Sindicato de Petróleo y Gas Privado con sede en Caleta Olivia para reclamar la liquidación final que se le adeuda y la reincorporación de su marido a la empresa Romero Autos de Comodoro Rivadavia.

Fue despedida y se encadenó para que le paguen la indemnización

Fue despedida y se encadenó para que le paguen la indemnización

La mujer se encadenó ayer a las 7 horas en el ingreso a Petroleros Privados aduciendo que se cumplieron todos los plazos legales para que la empresa de remediación ambiental haga efectivo el pago de su indemnización luego de haberla despedido injustificadamente en el mes de abril de este año.

Según relató, la carta documento de despido le llegó a su domicilio luego de participar en un piquete junto al Sindicato de Petroleros Privados. Segovia manifestó que, si bien en ese momento, una conciliación obligatoria impidió la desvinculación, desde Oil la incentivaron a renunciar en más de una oportunidad, a lo que ella se negó en cada ocasión porque es madre de cinco hijos y su marido se encuentra desocupado. Pese a todo, fue despedida el 3 de abril de 2018.

Atada a la puerta de ingreso a la sede por una gruesa cadena, la mujer criticó el accionar del Sindicato del que “no recibió ninguna respuesta”. Seguidamente, dijo: “Están juntando firmas para un matadero rural cuando hay trabajadores desocupados que necesitan una solución. El sindicato dice que está para defender a los trabajadores. ¿Dónde está?”, se preguntó.

Según informó La Opinión Austral, el marido de Patricia se llama Oscar Ríos y estuvo junto a ella todo el tiempo. Oscar está desocupado ya que fue despedido en febrero de la empresa chubutense Romero Autos. Patricia y Oscar tienen cinco hijos y solo cuentan con un fondo de desempleo de $3000 que percibe él.

“Si desde la empresa no se presenta nadie, desde el Ministerio de Trabajo deberían llevarlos a que se presenten por la fuerza pública. El sindicato tiene las herramientas para presionar a la empresa. Queremos una respuesta e irnos con todo firmado porque a las palabras se las lleva el viento”, dijo el marido. “No me voy a mover de acá hasta que se me pague todo y reincorporen a mi marido”, concluyó la mujer.