COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La justicia penal investiga una defraudación que podría superar los 40 millones de pesos, a partir del cobro que exigían los dos imputados para entregar una vivienda. “Lo que hayan hecho otros terceros prometiendo cosas que no podían conceder corre por cuenta de ellos y tendrán que dar razón a la justicia”, afirmó el funcionario.

“Nosotros hemos entregado toda la información que teníamos respecto de estos planes (de viviendas) y además hemos agregado información que consideramos que era útil para esclarecer el caso -puntualizó Iparraguirre-. Esta gestión no ha entregado viviendas por fuera de los mecanismos establecidos por la ley. Todo se hizo a través de las entidades intermedias, de acuerdo a las disposiciones y decretos que nos regulan”.


Ante la pregunta de si el organismo había recibido reclamos de personas que, tras pagar 200.000 pesos a los estafadores que prometían una casa a cambio, no la habían recibido, respondió: “Nosotros hemos estado presentando denuncias por estas situaciones irregulares a lo largo de 2 años; la primera fue en Febrero de 2019 y la segunda objetivamente en Julio 2020. En la primera denuncia hicimos una conferencia de prensa, donde yo decía a la opinión pública que estábamos detrás de la investigación por promesas falsas y respecto a la actualización de viviendas a través de pagos a terceros”.

 

 

 

“Vendían humo”

En ese marco, añadió Iparraguirre: “nosotros durante todo el año pasado hemos tomado declaraciones en forma confidencial a vecinos y personas que vinieron a ofrecernos información, eso se constituyeron en actas declarativas formales frente a abogado y eso formo parte de la denuncia, que los dos presentamos, pero voy a dar un ejemplo de algo que ocurrió con una vivienda ubicada perfectamente bien, a través de un gremio, una entidad intermedia de la que esta persona recibió la vivienda ningún problema. Dos meses después cae otra persona, una mujer, que va a ver la casa, golpea la puerta y dice: ‘pero cómo está viviendo usted acá, si esta casa era para mí’. Bueno, este caso está presentado en nuestra segunda denuncia, es el ejemplo típico, creo yo, de estas personas que vendían humo por decir de alguna manera, promesas en el aire de viviendas que nunca iban a ser adjudicadas, por las cuales cobraban. Es decir, venían a reclamar una casa que nunca les había pertenecido, porque no le correspondía; pero alguien en algún momento les prometió  a cambio de algún dinero, que le iban a sacar la adjudicación. Resulta que esta mujer nunca vino al instituto y al caso lo incorporamos en la denuncia, porque era una fabulación alrededor del poder de adjudicar por parte de gente que no tenía los poderes ni las firma suficientes”.

También indicó que en sus denuncias había señalado al empleado que está hoy detenido en carácter de imputado, Maximiliano González, desde la denuncia de febrero de 2019. “Esto era más conocido y obviamente compartido por las autoridades del Instituto, lo que ocurre es que nosotros como funcionarios, no podemos estar todos los días diciendo ´hacemos esto o aquello´, porque primero tenemos que respetar a la justicia. Segundo, tenemos que respetar los procedimientos legales, no podemos manejarnos con  información parcial, nos llegan informaciones de todos lados, todo el tiempo, a través de WhatsApp, audios, gente que viene y dice. Ahora, como funcionarios públicos, para presentar la denuncia tenemos que hacerlo en base a elementos probados, o evidencias suficientemente sólidas, que ameriten la presentación”.

Recordó que una de las consecuencias iniciales de la denuncia fue la suspensión en el cargo.

Reconocimiento a los empleados

En otro orden, Iparraguirre valoró el rol de los empleados del Instituto, que se ven afectados por los hechos de corrupción, e incluso continuaron trabajando para limpiar y acondicionar las instalaciones, que fueron afectadas por un incendio intencional la semana pasada, luego de que se conocieran los allanamientos y la investigación abierta.

“El efecto que tienen los tránsfugas, es decir los delincuentes, cuando reciben algún sueldo del Estado, suele ser ese, afecta a la totalidad de las personas. Mi personal ya vivió esto en el pasado y la verdad que se siente devastado, se siente muy dolido y sin embargo todos los días siguen su tarea, como hemos ido este viernes. Yo he atendido gente en mi despacho en medio de las inclemencias, de las circunstancias, se sigue trabajando, acomodando papeles, ordenando, colaborando, sea día de semana o fin de semana. Pero seguimos trabajando, tan es así que ayer evitamos un intento de usurpación de una vivienda de km14, tuvimos éxito, porque seguimos cuidando las vivienda”.