En un hecho histórico para la comunidad indígena, las autoridades francesas anunciaron este lunes que devolverán a la Argentina los restos de un tehuelche que se exhibían en un museo local desde hacía más de 120 años.

Se trata del esqueleto de Liempichún Sakamata, quien había recalado en la mencionada institución en 1896, luego de que el conde Henry de la Vaulx profanara su tumba para llevar a su país el esqueleto y su ajuar funerario, compuesto por un estribo, pendientes y monedas de plata, entre otras pertenencias.

Francia devolverá a la Argentina los restos de un tehuelche que se exhibían en un museo parisino

Durante el mismo viaje de la Vaulx se había llevado del país 1.400 objetos entre minerales, metales, cerámicas, insectos, esqueletos de mamíferos y una importante “colección” de restos humanos de las comunidades originarias de la región.

”Nos confirmaron del Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores de Francia que los restos serán restituidos por ley, pero hasta tanto se promulgue esa ley los restos de Sakamata ya pueden viajar hacia la Argentina para esperar el final del proceso burocrático en nuestro país”, confirmó sobre la noticia el antropólogo del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Fernando Miguel Pepe, quien desde 2015 acompañó el reclamo de la comunidad tehuelche Liempichún Sakamata.

“Hemos dado un paso muy importante en la reparación histórica a nuestras comunidades”, agregó en diálogo con la Agencia Telam.

En ese sentido, el experto remarcó que  la aceptación por parte del Estado francés de restituir a Sakamata “se da luego de que el vicecanciller argentino Pablo Tettamanti, durante la XI Reunión de Consultas Políticas entre Argentina y Francia, solicitara a Francia que adoptara pronto los pasos legales necesarios para lograr la restitución de los restos de Sakamata-Liempichún”.

”Contamos con el apoyo total de la presidenta del INAI, Magdalena Odarda, pero este triunfo se da principalmente por la fuerza de las comunidades originarias, las cuales nunca se rindieron entendiendo que es un derecho humano universal el poder dar sepultura a sus ancestros como dicta su cosmovisión”, remarcó.

Y cerró: “Estamos ultimando los detalles de la entrega con la esperanza de que este año Liempichúm finalmente regrese a su territorio, de donde nunca tendría que haber salido”