COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Una beca de la Embajada de Estados Unidos en Argentina fue el disparador de Florencia González para comenzar a meterse en el mundo de los voluntariados, actividad que la llevó a ser la cara visible de una fundación internacional en el país.

Se trata de EarthEcho International, organización que en octubre desembarcó en Comodoro Rivadavia, con una iniciativa que busca, a través de los jóvenes, monitorear la contaminación que puede haber en los océanos.

Florencia tiene solo 21 años, cursa el tercer año de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables en la Universidad Siglo XXI de Córdoba, y egresó como técnica en Energía Renovables en el Colegio Universitario Patagónico (CUP).

Hace seis años, cuando todavía cursaba sus estudios secundarios, decidió buscar un intercambio, y tras bucear en internet conoció una propuesta de la Embajada de Estados Unidos en Argentina. 

Su objetivo no fue fácil. Florencia se postuló en dos oportunidades hasta que la tercera búsqueda fue la vencida, y la becaron junto a otros 12 chicos del país para viajar a Estados Unidos. A partir de allí todo cambió para ella.  

“En ese intercambio en Estados Unidos me abrieron la cabeza para empezar a trabajar en voluntariados, así que empecé a buscar acá en Argentina”, admite en una entrevista con ADNSUR. “En el viaje fuimos a la Universidad de Virginia y luego estuve una semana con una familia nativa de allá, y terminamos con un viaje a Washington DC. Me encontré con organizaciones que trabajan con jóvenes para crear proyectos sociocomunitarios e instituciones a nivel internacional”.

Uno de los requisitos de la beca era replicar un proyecto en la ciudad de origen. Así, Florencia trabajó en una limpieza de playas que incluyó a 80 personas que trabajaron toda una jornada en Kilómetro 3 y Kilómetro 4.

 

 

Tras esta experiencia, comenzó a postularse en distintas organizaciones hasta que en junio de 2019, tras una serie de entrevistas, fue seleccionada para integrar el Consejo de Liderazgo Juvenil (YLC member) en EarthEcho International; organización fundada en 2005 por los hermanos Philippe y Alexandra Cousteau en honor a su padre Philippe Cousteau Sr, hijo del legendario explorador Jacques Yves Cousteau. 

 

 

UN PRIMER PASO

En octubre Florencia comenzó con la primera actividad de la fundación en el país y la ciudad: “El Desafío del Agua”, por su nombre en inglés, “Water Challenge”. La misma forma parte del trabajo que se realiza en todo el mundo mediante la campaña #Ocean30x30, una iniciativa global para proteger los océanos. 

En esta primera etapa del Desafío del Agua participan 20 jóvenes de 15 a 22 años de Comodoro Rivadavia, Caleta Olivia y Sarmiento que fueron capacitaciones vía Zoom. 

El objetivo de la iniciativa es sencillo: aprovechar las herramientas del siglo XXI y los recursos interactivos de EarthEcho para concientizarlos e incentivarlos a participar en la protección de los recursos hídricos de la zona, algo fundamental para Florencia. 

“Ya han participado más de un 1.600.000 personas en todo el mundo y hasta ahora solo se había testeado un cuerpo de agua en Buenos Aires, pero ni siquiera era argentino quien lo hizo, sino un ciudadano de Estados Unidos. Entonces la idea de este lanzamiento es comenzar a hacerlo en Patagonia para luego expandirnos”, explicó. 

La joven explica que el trabajo consiste en testear los cuerpos de masa de agua y luego subir los parámetros a una red global. Se mide el PH, la turbidez, el oxígeno disuelto y la temperatura. Para hacerlo, los chicos utilizan un kits que envió la fundación, que incluye pastillas para poder realizar los análisis de PH y el oxígeno disuelto. 

 

 

MULTIPLICAR PARA PROTEGER

El último viernes 29 de enero se hizo la entrega de 40 kits para que se comience el testeo de los cuerpos de agua de la ciudad, tarea que iniciará este fin de semana. Con esa cantidad se podrán realizar 80 muestras que deberán estar listas en abril. De esta forma, se busca tener un registro de las playas de la ciudad y aportar un granito de arena.

“Eso es clave para después armar proyectos para proteger ese cuerpo de agua. Ahora se sumó Comodoro Turismo porque está trabajando en Rocas Coloradas. Gracias a ellos todas las semanas va a poder ir un chico a testear. Pero también fue fundamental la ayuda del Instituto de Desarrollo Costero, que dirige Javier Tolosano, quien fue mi profesor de Biología en el CUP. Él me ayudó en absolutamente todo: a hacer las capacitaciones, la convocatoria para los participantes, el trámite para traer el kits a Argentina, todo eso fue gracias a él”, dijo, agradecida. 

Pero cuál es el motivo que impulsa a esta joven a participar de este tipo de iniciativa, para ella la respuesta es sencilla. “Me encanta el trabajo con otros jóvenes, tanto sea de mi edad, como más chicos. Me mueve todo lo que es el ambiente y el querer devolverle algo es lo que mueve todos los días. Yo me levanto y digo ‘hoy tengo que hacer algo por la playa que tengo acá al lado’”, dice con una sonrisa en su rostro, orgullosa de este trabajo que está haciendo, inspirando a otros jóvenes para que actúen ahora por un futuro sostenible.