En el Páramo de Guerrero, ubicado en la Cordillera Oriental Colombiana, la ONG "Colombia Reserva de Vida" se consolida como una opción para miles de personas que han perdido un familiar y optan por una nueva despedida en medio de la pandemia.

Al ser cremados, las familias deciden dirigirse allí para sembrar con sus cenizas árboles nativos de la región, aptos para la recomposición de los suelos de esta reserva forestal que cuenta con algo más de 21 hectáreas.

Familiares de víctimas del Covid plantan árboles con sus cenizas

La iniciativa surgió en 2014 por parte de los dueños de una hacienda en inmediaciones del páramo al advertir el deterioro de las tierras debido al inadecuado manejo de la agricultura y la ganadería en la región, así lo detalló Clarín.

Familiares de víctimas del Covid plantan árboles con sus cenizas

Ante la prohibición de asistir a despedidas en iglesias y cementerios, los familiares de las víctimas del coronavirus han encontrado en la montaña el lugar adecuado para que sus seres queridos retornen a la tierra.

Previo a la pandemia, en la reserva que inició este servicio en 2015 y tiene una capacidad para la siembra de por lo menos 300 mil árboles, se realizaban tres siembras de cenizas semanales. Hoy en día, bajo el marco del COVID-19 que se encuentra en su momento más crítico en Colombia, se realizan entre 12 y 14 entierros cada día.

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