En un contexto de constante avance de la campaña de vacunación contra el Covid-19 en el mundo, una familia que se mostraba en contra de los compuestos que buscan contrarrestar el efecto de la pandemia se contagió de coronavirus y sufrió la muerte de tres de sus miembros.

El fatídico hecho ocurrió en Cardiff, Gales, en el seno de un grupo familiar cuyos padres tenían comorbilidades que les convertían en pacientes de riesgo.

 "(Mi familia) se vio envuelta en mucha de la propaganda anti-vacunación que circula", explicó Francis, uno de los hijos del matrimonio, a Wales Online.

Según explicó, su hermano Shaul, de 40 años, invitó a sus padres, Basil, (73), y Charmagne, (65), a cenar el mes pasado al departamento que posee en Portugal. Fue tras esa reunión que los tres allí presentes comenzaron a sentirse mal, presentándo síntomas compatibles con el virus originado en Wuhan, China.

Tras averiguaciones médicas, los tres miembros de la familia fueron diagnosticados con coronavirus e ingresados en el hospital el 12 de julio, y pocos días después Shaul entró en coma inducido a los dos días, muriendo trágicamente en la madrugada del día 15.

"Si no estaba haciendo ejercicio en el gimnasio o corriendo, salía a caminar. No había bebido en 15 años y tenía una dieta basada en plantas de alimentos integrales", explicó Francis, quien cree que una vacuna habría salvado la vida de su hermano.

No solo su hermano perdió la vida a causa del virus. Pocos días después Basil, el padre de la familia, falleció también, y luego de que Francis viajara a Portugal para acompañar a su madre ella fue declarada muerta tras varias horas en coma.

A raíz de la tragedia el hombre decidió contar su historia en los medios, con el objetivo de que "las personas que han sido mal informadas por los teóricos de la conspiración" consideren vacunarse.