COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Cuenta su historia, escrita y documentada en viejas ediciones de El Patagónico, que en 1971 la Sección Sociedad requería un fotógrafo en turno nocturno para cubrir fiestas, casamientos, cumpleaños, entre otros hechos noticiosos. Así Valerio Gómez comenzó a trabajar de 20:00 a medianoche, tarea que desempeñó, en otro horario por supuesto, hasta principios de la segunda década del siglo XXI.

Valerio Gómez, histórico fotógrafo de El Patagónico, falleció este viernes por la noche. La noticia sorprendió a quienes lo conocían y trabajaron con él. Todos los calificaron como un buen compañero y buena persona.

Su bigote y porte caracterizaba la figura de Valerio. También las anécdotas de su época como bañero en Mar del Plata o su corta experiencia en el petróleo.

Gómez fue un fotógrafo de la vieja guardia, aquella de rollos y laboratorios de revelado, donde había tiempo para la instantaneidad y todo se develaba en el cuarto escuro.

En 2011 fue homenajeado por sus 40 años como fotógrafo, en el marco de la exposición “Miramientos de Fotógrafos Chubutenses”, organizada por diferentes fotógrafos, entre ellos Walter Calderón.

Correntino, oriundo de Saladas, llegó a la Patagonia luego de probar suerte en Buenos Aires y Mar del Plata. Tuvo un paso por Trelew y eligió Comodoro para vivir. Trabajó en el petróleo pero no le gustó y encontró su oficio en la fotografía, primero en las mismas playas Chapadmalal, luego en el periodismo, que sería una gran parte de su vida. Valerio tenía 81 años.