CAPITAL FEDERAL -  La cadena comercial ya había decidido cuál iba a ser su fecha límite antes de irse del país: el 31 de mayo. Sin embargo, con la ampliación de restricciones por la segunda ola de coronavirus al cierre de shoppings, todo parece indicar que el adiós se adelantará abruptamente en la sucursal de Unicenter, que estuvo en la mira por la enorme cantidad de clientes que se amontonaron para aprovechar las liquidaciones de la firma chilena.

El fin de semana el local registró el mayor récord de clientes desde que la cadena textil habita en sus pasillos. Desde patios de comidas arrebatados hasta filas interminables parecieron un túnel del tiempo a épocas pre pandemia. 

"Pensábamos y teníamos esperanzas de que seguíamos cuando el local reabrió en noviembre, pero esto ya era una crónica anunciada. Falabella vive de importaciones y ya no puede seguir manteniendo la situación", declara una empleada de la tienda que trabaja allí desde hace siete años y que el miércoles vivió su última jornada.

"El clima que se vivió en los últimos días, comparado con el fin de semana, fue completamente distinto", señaló otro trabajador en una recorrida de Clarín antes de que bajaran las persianas, este viernes. "La gente no cumplía las medidas de cuidado porque estaba alterada por comprar y por agarrar todo tipo de liquidaciones y descuentos".

Con el cierre adelantado, los últimos productos que los clientes no pudieron llevarse de las góndolas, estanterías y maniquíes quedaron disponibles online.

Desde la web de Falabella anuncian distintos modos de compra de productos, desde empresas de correos como OCA, Andreani o Global Truck hasta envíos a domicilio.

Fuente: Clarín