RÍO GALLEGOS (ADNSUR) – Alejandro tiene 32 años y el último jueves intentó volver de Chile, su país de origen, a Río Gallegos, donde vive hace un tiempo. Lo hizo en uno de los colectivos que trajo a repatriados, autorizado por el gobierno. Sin embargo, cuando llegó a la frontera no lo dejaron pasar y ahora quedó varado en el límite entre Chile y Argentina.

Según contó a la Opinión Austral, previo a viajar de Punta Arenas informó a las autoridades argentinas que no tenía DNI. Sin embargo, lo autorizaron a viajar. “Yo avisé, es decir, el cónsul jamás debió permitir que yo subiera al bus en Punta Arenas, sin embargo, todo se aprobó. Pagué 900 pesos, me pidieron todos mis datos y en la frontera me dijeron que no podía ingresar”, afirmó el hombre.

Y agregó: “El cónsul aprobó mi solicitud para volver. La gestionó personalmente, me embarqué en un colectivo con muchas personas felices de poder volver. Luego de muchos controles, de llenar documentos, llegamos a la frontera argentina y se me negó el ingreso”.

Por estas horas Alejandro se encuentra en la frontera e intenta volver a Punta Arenas. “Estoy tratando de hacer dedo para que alguien me lleve a Punta Arenas por lo menos. Pasé mucho frío y hambre, nos subimos a las 12 al bus y a las 20:00 horas me bajaron en la frontera, imagínese, todo el día en el bus sin comer y ayer lo mismo”, relató.

“Sólo tengo papeles menores que acreditan que vivo en Río Gallegos, como un papel de la Policía y cosas así, menores. Así, sabiendo todo eso, el cónsul argentino me permitió subirme al bus. Ahora no me responde los correos y me encuentro aun sin comer, mal dormido y nadie me quiere llevar de regreso a Punta Arenas”, denunció.