CAPITAL FEDERAL - La estimulación anal es una experiencia erótica que puede despertar placer, resistencia o rechazo. Según expertos, lo mejor es iniciar la excitación siguiendo pautas de higiene y prevención de accidentes.

"Las prácticas sexuales no definen una orientación. Uno de los fantasmas de la mayoría de los varones es que si se dejan estimular la zona anal son gays o reprimidos, por ejemplo. Son falsas creencias ligadas al machismo", aseguró al programa Con Bienestar la doctora Liliana Burgariotti (M.N. 65.138), sexóloga clínica y educadora en sexualidad.

Ahora bien, todo lo que se introduce en la región anal, ya sea un dedo, "elementos varios" o el pene de la pareja, debe tener preservativo, ya que agrega una lubricación indispensable para la práctica sexual. También se pueden usar lubricantes a base de agua, no químicos ni perfumados.

Además, hay que higienizar lo utilizado con agua y jabón y no continuar el juego con los mismos objetos en otras zonas de los genitales para evitar infecciones.

"Cualquier objeto externo, es fundamental que tenga un tope que quede por fuera y determine el límite de lo que se va a introducir. Una vez que pasa el esfínter anal se pierde en el recto y no se puede retirar, puede causar una obstrucción intestinal grave y terminar en una intervención quirúrgica para que se extraiga lo que haya quedado dentro", advierte la sexóloga.

La especialista también sugiere que la introducción de lo que sea en la región anal tiene que ser de forma lenta para que el esfínter se vaya relajando y no se ponga en marcha un reflejo vagal, que provoca malestar e incluso puede llevar a un desmayo.

"El inicio de la actividad coital anal debe ser con elementos pequeños, de forma progresiva en profundidad y grosor", remarca Burgariotti.

Una vez que los estímulos anales se hacen habituales pueden transformarse en una situación de placer intenso. "Para la mujer, muchas veces no es su deseo, ni su elección ni su necesidad. Todas las personas tienen que decidir sobre su cuerpo y responder a la propia búsqueda de placer", insiste la educadora sexual.

Fuente: TN