El insólito hecho ocurrió el miércoles cuando vecinos de la ciudad de Salta transitaban en cercanías de un puente. Preocupados por los gritos que provenían de la zona baja algunos descendieron de sus vehículos y se acercaron a investigar. En sus cabezas rondaba la idea de encontrarse con un robo en progreso, algúna pelea y incluso un homicidio... pero la sorpresa fue mayúscula. 

Según trascendió, el puente se encuentra ubicado en una zona de concurrido tránsito, y no es usual que paren la marcha en este lugar. La casualidad hizo que ese día un temporal de lluvia y granizo sorprendió a varios conductores que frenaron en la zona para esperar que pase. 

En esas circunstancias, empezaron a escuchar algunos gritos raros provenientes de debajo del puente y preocupados porque se estuviera cometiendo algún crimen o robo, se acercaron para ver qué sucedía.

Pero la sorpresa fue grande ante una escena inesperada que nada tenía que ver con un hecho de inseguridad: una fiesta sexual de jóvenes se desarrollaba debajo del puente.

Rápidamente se solicitó la presencia de la policía, ya que había varios niños observando.

Cuando llegaron los efectivos, el  grupo de jóvenes se vistió rápidamente y se retiraron del lugar argumentando “no haber cometido nada malo”.