María Paz Fuentes Fernández dejó muy clara su última voluntad: sólo 16 personas estaban habilitadas para ir a su entierro. "Hace mucho que mi familia no es de sangre", sostuvo en el obituario que ella misma se escribió y en el que pide expulsar de sus exequias a cualquiera que no figure en la escueta lista de sus seres queridos. A aquellos que no se preocuparon de ella durante su vida, les deseó "que sigan tan lejos como estuvieron”.

"Siguiendo mis principios y mi particular manera de decir las cosas, dispongo que: Ya que hace mucho que mi familia no es de sangre, impongo mi última voluntad para que solo se deje asistir a mi funeral, en el tanatorio, iglesia y cementerio a las personas que menciono a continuación", escribió María Paz en el aviso fúnebre que dejó en un diario local con expresas instrucciones de ser publicado el día de su muerte.

Y ese día llegó el pasado 2 de junio. El medio cumplió el publicar el último deseo de la mujer, que no tardó en llamar la atención por su honestidad y justificado reproche hacia los familiares que aparecerían en su velorio aunque no le hayan prestado atención cuando estaba viva.

Luego del escueto listado de 16 nombres, María Paz disparó: "Al resto de gente que jamás se preocupó durante mi vida, les deseo que sigan tan lejos como estuvieron"-

El aviso fúnebre fue replicado en Twitter y se viralizó rápidamente con miles de mensajes de usuarios de todo el mundo, sobre todo aplaudiendo la sinceridad brutal de la mujer.