CAPITAL FEDERAL -  Este viernes el periodista Horacio Verbitsky reconoció que llamó al ministro de Salud, Ginés González García, para aplicrse la vacuna contra el coronavirus y que el funcionario nacional había tenido la gentileza de hacerlo asistir para ello a la sede del Ministerio de Salud ubicada en el microcentro porteño, y no al Hospital Posadas, al oeste del conurbano bonaerense, que era el centro de salud que le correspondía.

Esto desató un escándalo por la aplicación de vacunas a militantes, famosos y otras personas que no forman parte de los grupos de riesgo en lo que llaman un "vacunatorio VIP" montado a metros del despacho de González García.

En horas de la tarde, se supo que habían recibido la primer dosis de la vacuna rusa Hugo Moyano, su esposa, Liliana Zulet, y su hijo Jerónimo, que tiene 20 años y vive con ellos bajo el mismo techo, según apunta La Nación.

Con 77 años, Moyano asumió desde el inicio de la pandemia que era grupo de riesgo. Sobrellevó buena parte de la cuarentena entre su departamento en Barracas y su despacho del tercer piso del Sindicato de los Camioneros, donde se hizo poner una lámina de blindex sobre el escritorio que sirve de barrera sanitaria. Zulet lo convenció de reforzar cuidados cuando un brote de contagios alcanzó a secretarios y miembros de la comisión directiva del gremio. Limitó durante meses sus encuentros y accedió a los que requerían sí o sí su presencia, como las charlas íntimas con el Presidente, en Olivos o en la Casa Rosada, reseña La Nación.