CALETA OLIVIA (ADNSUR) - Gustavo Maglio es Dr. en Bioquímica Clinica, ex investigador del CONICET y realiza la Maestría en Biología Molecular Médica en la UBA. Es de Caleta Olivia y trabaja en el Hospital Zonal de la localidad. Actualmente se encuentra en Buenos Aires en el Instituto Malbrán realizando una capacitación de la técnica RT-PCR para poder detectar casos de coronavirus.

Maglio se encuentra realizando la Certificación Nacional en el diagnóstico de Covid-19 para implementarlo en Caleta Olivia y toda la Zona Norte de Santa Cruz. 

“Inicialmente, el Instituto Malbrán fue el único laboratorio del país donde se procesaban absolutamente todas las muestras, después se decidió ir descentralizando a las provincias, y en nuestro caso hoy se realiza en Río Gallegos, aunque también cuenta con esta tecnología el Hospital de El Calafate. Nosotros en Caleta Olivia todavía no contamos con el equipamiento y el laboratorio montado, pero ya tenemos el recurso humano y la formación para emitir este tipo de resultados, con la misma calidad que el Malbrán”, relató Gustavo Maglio a ‘La Mañana en Patagonia’. 

Maglio destacó la necesidad de contar con el servicio de diagnóstico en la zona norte, sobre todo teniendo en cuenta la época invernal que se avecina. “Fundamentalmente lo que estamos necesitamos es el recurso del laboratorio montado para ofrecer este servicio a la comunidad. Tenemos los aeropuertos cortados, en poco tiempo se van a cortar las rutas por la situación del clima y no vamos a tener a donde derivar las muestras de casos sospechosos de coronavirus. Necesitamos de cierta forma descentralizar los estudios en Rio Gallegos y focalizarnos en Caleta Olivia para brindar el servicio a toda la zona norte”.

Con respecto a los protocolos sanitarios que se establecieron en Caleta Olivia, Maglio dijo que: “las medidas que se tomaron fueron correctas, las indicadas y muy acertadas. Los casos que tuvimos fueron importados y no se registró transmisión comunitaria. Sin embargo, tenemos que estar alerta porque no sabemos cómo puede ser el desenlace de esto. El sistema de salud está preparado, estamos en condiciones de recibir muchos más casos si se llega a desatar un brote. Lo único que nos está faltando es el diagnóstico”.

“En esta situación tengo dos puntos de vista distintos. Por un lado es muy complicado lo de mantener la distancia social y estar alejado de los afectos. Desde el punto de vista profesional, lo que ofrece vivir una pandemia es una experiencia única que difícilmente se pueda repetir. Son dos polos opuestos encontrados, lo que nos da un conjunto de sensaciones”, resumió.