Matías tiene 39 años, cuatro hijos y vive en Ramos Mejía. Antes del covid trabajaba en un hotel pero cerró y debió comenzar a ser chofer de Uber para vivir. "Si no trabajo no cobro, y si no cobro no le puedo dar de comer a mis 4 hijos. Sentía que estaban desprotegidos y yo no podía hacer nada", aseguró a Infobae.

En marzo de este año se contagió el virus y desde entonces sufre secuelas emocionales y físicas. "En unos pocos días el COVID me cambió la vida por completo y alguien se tiene que hacer cargo porque la pandemia era evitable", por eso decidió denunciar a la República Popular China y la Organización Mundial de la Salud por violación a la Declaración Universal de Derechos Humanos en sus artículos tercero, que se refiere al derecho a la vida, y quinto, al derecho a la integridad personal.

Asesorado por Pablo Poplavsky, CEO y fundador de Poplavsky International Law Offices, un bufete de abogados especializados en derecho internacional, expresó en la demanda “daños materiales”, como la pérdida de ingresos, gastos médicos, y también “daños morales”, como estar aislado y alejado de seres queridos, con el padecimiento de miedo, sufrimiento, ansiedad, angustia, humillación, degradación y frustración.

Según informó el experto a Infobae, la situación de Matías podría ser compensada con 200.000 dólares y si bien hay pocos antecedentes históricos para determinar cómo se resolverá la denuncia, estimó que “en un plazo de cinco años pueden haber resultados finales”.