En medio de la peor escalada de violencia de los últimos años entre palestinos e israelíes, Mariel Kohan cuenta: "vivimos a 4km de la Franja de Gaza. Acá la alerta es constante. Contamos solamente con 15 segundos para correr al refugio por lo que no podemos ni salir de nuestras casas"

Detalla que el pueblo en el que viven está "cerca de la ciudad de Beersheba, a una hora de Tel Aviv y a 4km de la Franja de Gaza. Mi marido trabaja en la fábrica del pueblo y yo en el jardín de infantes, soy maestra jardinera".

Desde hace una semana, cuando comenzó el conflicto, están encerrados en sus casas. El ejército patrulla las calles pidiéndoles precaución extrema para salidas breves con alarmas que suenan en intervalos de 10 a 45 minutos y que otorgan solo 15 segundos para correr al refugio, reseña La Nación

"Somos una zona constantemente atacada y en alerta permanente. Vivo una mezcla de sentimientos entre preocupación, temor y alerta. Es desesperante", reconoce.

Explica que "todas las casas de la zona deben disponer, por ley, de una habitación que funciona como refugio. En nuestra casa, es la habitación de los chicos. Contamos con una aplicación que nos avisa permanentemente dónde van a caer los misiles y en qué momento caerán. Es ahí cuando hay que correr a la habitación/refugio".

"No nos arrepentimos de la decisión que tomamos al venir para acá. Estamos bien, preocupados, tratando de mantener la calma y la tranquilidad que es lo primordial, pero con la convicción de que elegimos el lugar correcto para vivir y para que nuestros hijos tengan un buen futuro".

Fuente: La Nación