Un nuevo escándalo salpica al Gobierno en el marco de la campaña de vacunación, luego de que a pocos días de que el ex futbolista Matías Almeyda asegurara que intentó comprar vacunas para toda la ciudad de Azul pero no se lo permitieron, el cineasta Enrique Piñeyro revelara que ofreció su avión y pagar todos los gastos para traer vacunas al país pero el Gobierno nunca le respondió.

Director, productor, actor y también piloto, Piñeyro compró el año pasado un Boing 787 a Aeroméxico con el objetivo de “ponerlo a disposición de causas útiles”. Fue así como, entre tantas acciones, semanas atrás invitó a un grupo de periodistas a volar sobre el mar argentino para que pudieran ver en persona cómo barcos chinos depredaban las aguas nacionales, lo que generó un gran impacto en la sociedad.

Si bien en cada acción es el propio Piñeyro quien además de poner a disposición su aeronave y manejarla se hace cargo de todos los gastos, más de una importante iniciativa que involucra al Gobierno fue rechazada por las autoridades nacionales

Según relató, cuando al comienzo de la pandemia varios argentinos quedaron varados en el exterior envió una carta formal a Cancillería ofreciéndose a realizar los vuelos de repatriación, pero no obtuvo respuesta.

“Sé que recibieron la carta porque la entregamos directamente en la secretaría privada, pero nunca me respondieron, ni un muchas gracias me dijeron”, cuenta.

Además, tras el comienzo del operativo de vacunación, otra oferta fue desestimada por el Ejecutivo que encabeza Alberto Fernández. Esta vez, relacionada a la búsqueda, de manera gratuita, de dosis de las vacunas que debían llegar al país.

“Tengo el agrado de dirigirme a Ud. con el objeto de ratificar por este medio el ofrecimiento que le hicimos el 29 de mayo de 2020 de brindar al Estado Nacional apoyo aéreo para la repatriación de compatriotas en el exterior, ampliándolo ahora para el traslado de vacunas. Ponemos a vuestra disposición una aeronave Boeing 787 matrícula P4787 que está en plenas condiciones operativas y con la tripulación disponible. Su destino es ser utilizada en vuelos humanitarios a través de la Fundación Solidaire. La Fundación que presido ofrece al gobierno, en calidad de donación, los vuelos que pueda realizar este avión para el traslado de vacunas al país. Esta propuesta está motivada simplemente en la voluntad de cooperar y brindar al Estado Nacional un recurso que quizá puede serle útil en el marco de la emergencia sanitaria que lamentablemente nos toca atravesar”, decía la carta enviada en las últimas horas a Cancillería.

Sin embargo, y pese al ofrecimiento y la ayuda que podía significar para el Estado, tampoco recibió respuesta.

"Ese dinero que se gasta en logística que se gaste en atención directa, y del otro gasto me encargo yo, es una donación. Aceptar una colaboración ciudadana no tiene nada de malo y no hay política en este caso. Es una emergencia en la que cada uno pone lo que puede y lo que quiere. El avión que ofrezco puede llevar casi 30 toneladas de carga y el Estado no tendría que poner ni un solo peso, ni un cobre, me hago cargo de todo. Es una donación entera, ni combustible, ni piloto ni los sandwiches tienen que pagar, y me pregunto y no entiendo por qué siquiera no me responden”, afirmó el cineasta.

Contrariamente, el Gobierno decidió delegar el operativo en Aerolíneas Argentinas, generando costos de más de 300 mil dólares por cada vuelo.