CAPITAL FEDERAL - La encuesta se realizó en noviembre y consistió en un sondeo cualitativo con focus groups y uno cuantitativo que abarcó 1800 casos a nivel nacional. Segun los datos obtenidos, el 58,9% de los argentinos de ese segmento consideran que la gestión del Presidente es muy mala (39,3%) y mala (19,6%), mientras que el 36,7% respondió que la administración es muy buena (18,8%) o buena (17,9%).

Aunque la encuesta incluyó a todas las clases sociales, en el análisis se destaca a la clase media debido a la importancia que adquiere el sector en las urnas. "Los que terminan definiendo la elección son los de la clase media. Son los que le dieron el ballottage a Macri en 2015 y los decepcionados que le dieron la primera vuelta a Fernández en 2019", explica Raúl Timerman, de (GOP) a La Nación.

La mirada negativa frente a la gestión nacional descendió poco más de dos puntos en el último mes. El rechazo en octubre había alcanzado el 61%. El porcentaje de los que consideran que la gestión es buena creció 0,2% entre octubre y noviembre.

Pese a la relativa mejora en la percepción de la gestión, una mayoría amplia de la clase media (64,7%) cree que la Argentina está yendo "en la dirección incorrecta" frente al 24,4% que considera lo contrario.

El trabajo tomó como clase media el cruce de indicadores como el principal sostén del hogar, su nivel de estudios y su ocupación. "El cruce de mundo laboral y mundo educativo son los elementos a tener en cuenta. Por otro lado, no podemos desconocer que la autopercepción de clase (media) en el país es muchísimo más alta. Como clasificación silvestre e intuitiva, usada por los propios entrevistados o encuestados, el peso de la clase media alcanza valores de más de 8 de cada 10 argentinos", explicó Shila Vilker, directora de Trespuntozero.

En este sentido, la opinión mayoritaria que se obtuvo a partir de los focus group es que los votantes de Mauricio Macri afirman que el país se dirige a "Argen-zuela", mientras que los que eligieron a Alberto Fernández hablan de un gobierno "inclusivo" y con "empatía".

Pese a un rechazo mayoritario de la clase media al Gobierno, la dispersión de las preferencias de este segmento social muestra que el Frente de Todos todavía concentra una adhesión mayoritaria de este espacio en comparación con otros partidos. De la totalidad de la clase media, el 29,1% se siente más cercana al Frente de Todos y el 23% a Juntos por el Cambio. En paralelo, un porcentaje alto (27,8%) no se siente identificado por el kirchnerismo, el macrismo ni ningún otro espacio político.

Para el sector, el mayor problema que enfrenta el país es la corrupción (35%), seguida de la inflación y la suba de tarifas (21,4%), la pobreza (15,1%), la inseguridad (9,7%), la desocupación (7,1%), la educación (5,7%) y el transporte público (2,8%), entre otros.

El mayor miedo de los ciudadanos, sin embargo, tiene que ver con la inseguridad: el 42,9% dijo que teme "ser víctima de un delito", frente al 25,1% que tiene miedo a "perder el trabajo o tener problemas económicos" o al 21,5%, que teme contraer coronavirus.

La economía

Según el informe, el 64% de la clase media considera que son "malas" o "muy malas" las medidas que tomó el Gobierno para paliar la crisis económica. Si se toma la opinión del total del país, más allá de la clase, el porcentaje baja a 55,4%.

El rechazo a las medidas económicas crece sostenidamente desde septiembre, cuando el porcentaje era del 57,2%. Al mismo tiempo, se registró un descenso marcado de quienes apoyan esas políticas, del 38,6% en septiembre al 32,4% en octubre.

En este contexto, el 55,1% proyecta que en el futuro su situación económica personal empeorará un 39,5% o seguirá igual de mal 15,6%.

Hipótesis electorales

Cuando falta poco para que comience la campaña electoral para las elecciones legislativas de 2021, el humor de la clase media que reflejó el estudio es claro: casi la mitad quiere que el Frente de Todos pierda.

El 48,5% contestó que quiere que el oficialismo no gane los comicios, mientras que solo el 26,2% respondió que espera que el Frente de Todos se imponga en las urnas.

Los números no son positivos para el oficialismo, pero tampoco para la oposición. La motivación de continuidad o cambio bajaron entre octubre y noviembre y subió el número de personas que están indecisas sobre el futuro electoral.

En la medición de octubre se reflejó que el 53,9% de la clase media prefería un cambio, pero ese porcentaje bajó al 48,5% en noviembre. Los que aspiran a la continuidad, en tanto, cayeron del 27,3% al 26,2% en el mismo período.

En cuanto a las figuras políticas, si las elecciones presidenciales fueran hoy, la mayoría de la clase media elegiría al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, con el 22,6% frente al 21,1% de Alberto Fernández.

"La imagen de Larreta está muy bien. Eso explica por qué todos los cañones apuntan a él. El kirchnerismo está cometiendo el mismo error. Cuando atacó a Macri les ganó la presidencia", dijo Timerman.

La tendencia se revierte si se toma en cuenta el total país, sin importar la clase social. En ese caso, el 23,7% elige al Presidente y el 18,8% a Rodríguez Larreta. Macri aparece tercero en ambos escenarios, con el 12,3% y el 11,7% respectivamente.

Fuente: La Nación