COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Desde el 6 de noviembre hasta el lunes 5 de marzo, la SCPL contabilizó un total de 46 cortes en el suministro de agua, según un relevamiento oficial efectuado por la propia entidad ante la consulta de ADNSur. En el conteo se incluyen tanto las interrupciones “normales” por reposición de reservas, de las que se han tornado comunes en los últimos años, como los cortes por roturas de los acueductos, un dato preocupante y que refleja la necesidad de mejorar con urgencia las tareas de mantenimiento –entre las que se cuenta la protección catódica- como los recambios de cañerías, por caso la cañería Arenal-Ciudadela.

La precariedad del abastecimiento de agua  las ciudades de Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y Caleta Olivia queda evidenciada en la alarmante estadística, que prácticamente duplica en pocos meses las interrupciones de servicio de los años anteriores. Es que a la crónica insuficiencia del caudal, algo que según las promesas oficiales será reemplazado por la obra de repotenciación (el día que ésta concluya), se suma el deterioro de las cañerías.

Llamativamente, más de la mitad de los cortes se debieron a roturas, ya que ese ítem alcanza las 27 interrupciones del servicio en el período considerado, en tanto el agravante es que en esos casos, el desabastecimiento se prolonga mucho más que las 24 horas necesarias para recuperar los niveles de reserva.

De las 27 roturas contabilizadas, al menos 14 se originaron en el tramo Arenal-Ciudadela en sus distintos sectores, como son barrio Castelli, Laprida o Güemes. Se trata de uno de los sectores críticos, que comenzaron a ser recambiados tras el temporal del año pasado.

Por otra parte, tuvieron también incidencia las roturas en los acueductos principales, tanto el de 1966 como el de 1999, lo que puso en evidencia la necesidad de avanzar en las tareas de protección catódica, algo que se acordó priorizar junto a los gobiernos de Chubut y Santa Cruz, pero en lo que no hubo nuevas precisiones sobre avances concretos en tales tareas.

La serie del conteo empieza el 6 de noviembre, con un corte del acueducto “antiguo” en Cerro Negro, mientras que el 31 de diciembre el año se despidió con la rotura del acueducto “nuevo” (inaugurado en 1999), lo que se prolongó durante casi una angustiante semana, porque se sumó otro quiebre en el mismo tramo, además de superponerse con otra salida del tramo Arenal-Ciudadela.

Posteriormente, el acueducto “nuevo” arrojó nuevos problemas en el tramo de avenida 10 de Noviembre y Polonia, provocando interrupciones en la zona sur.

De este modo, con la temporada de mayor consumo de agua todavía no terminada, se acrecientan las dudas sobre la respuesta del sistema en la próxima estación otoñal, sobre todo por la afectación de los suelos ante un régimen de lluvias que el año pasado fue extraordinario, pero que la ciudad tuvo pocas muestras de haber tomado precauciones para el caso de que se den fenómenos similares.