VENEZUELA (ADNSUR)- La antigua potencia energética del sur de América, con reservas probadas de 303.805.745 millones de barriles del petróleo y 200.325.484 millones de pies cúbicos de gas en su subsuelo, afronta la crisis de suministro de combustible más severa de su historia.

La disminución de las inversiones en el negocio medular de la economía nacional afectó las operaciones en la empresa estatal Petróleos de Venezuela-Pdvsa- , la expulsión de personal y talento por motivos políticos, la corrupción y una gerencia deficiente son factores que contribuyeron a la merma de la industria energética local, según detalló Infobae.

Así lo han denunciado analistas de mercado independientes, quienes señalaron que las sanciones del gobierno de los Estados Unidos al de Maduro han complicado más el trabajo de Pdvsa. Hay poco flujo de caja en la empresa y sus antiguos socios comerciales se han ido.

Esto ha permeado hacia el mercado interno, el cual no cuenta con productos para atender las necesidades de la población. En estos momentos de pandemia e incertidumbre, el gobierno de Maduro ha arreciado el racionamiento de gasolina y gas propano (almacenado en cilindros metálicos) en todo el país.

Por órdenes del líder bolivariano solo hay surtido de gasolina a personal médico, militar y policial. Excepcionalmente hay recarga a particulares en la capital, Caracas. Todo está siendo supervisado y administrado por funcionarios de las Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI) y las Zonas Operativas de Defensa Integral (ZODI).