COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - “Primero, como papás estamos muy contentos de que se haya decretado la vuelta a clases, pero por otro lado seguimos preocupados, porque el reinicio está resultando muy complicado”, dijo Laura Canero, durante una entrevista exclusiva con el canal de ADNSUR. “Algunas escuelas pudieron comenzar con el sistema bimodal, presencial y virtual pero otras muchas no han podido empezar todavía”, expresó.

Desde “Padres Organizados” se viene planteando el cúmulo de dificultades que atraviesan las escuelas de la ciudad y la provincia, aun antes de la pandemia, con una serie de informes que el año pasado dejaron al descubierto que 50.000 estudiantes quedaron fuera del sistema al no contar con condiciones de conectividad estables para asistir a las clases.

A partir del relevamiento que están realizando desde la semana pasada, Canero indicó que se ha detectado un problema común, vinculado a la falta de insumos para la limpieza de los establecimientos, además de los problemas de infraestructura que siguen afectando a un gran número de edificios escolares.

“Cada familia apela a los dispositivos que tiene disponibles –evaluó-, nosotros como organización buscamos una respuesta global, para todos los chicos y chicas. Muchos han sacado a sus hijos de la escuela pública y han accedido a una escuela privada, muchos están viendo la posibilidad de hacer escuela en casa y contratar un maestro particular, pero nada de esto es una solución. Tal vez en el día se recurre para dar respuesta a nuestro hijo o hija, pero no es algo que vaya a resolver el problema para todos”.

“La conectividad aumenta la desigualdad y es un problema muy difícil de resolver, sobre todo pensando en los chicos de sectores más vulnerables”, añadió, al tiempo que evaluó las respuestas obtenidas a nivel local y provincial.

“Todos estamos de acuerdo en que hay una emergencia en educación y todos queremos que los chicos vuelvan a la escuela, pero las respuestas concretas son difíciles de encontrar. Hay un problema de recursos, que si estuvieran podríamos resolver los retrasos salariales y comprar los insumos –indicó-, en las respuestas hay voluntad, pero no llegan en lo concreto”.

¿Puede ser éste otro año perdido para la educación? ¿Qué pasará si nuevamente la pandemia obliga a adoptar medidas restrictivas? ¿Por qué muchas escuelas todavía no informaron a sus estudiantes sobre el cronograma de reinicio? Estos tópicos fueron abordados por la integrante de la ONG, que convocó además a más padres a sumarse a la misma, a través de las redes sociales que integran el movimiento, al tiempo que anticipó nuevas iniciativas del grupo de padres, que se desenvuelve a nivel local y provincial, en consonancia con lo que se viene planteando en todo el país.