Este jueves se cumplen los 15 días desde que se impusieron las últimas restricciones a la circulación en San Carlos de Bariloche, Río Negro,  para tratar de desacelerar del aumento de casos de coronavirus.

Mientras las autoridades evalúan extender las medidas, la situación sanitaria en la ciudad sigue siendo alarmante. Las 57 unidades de terapia intensiva están ocupadas desde antes de que comenzaran las últimas restricciones y hay pacientes intubados y con oxígeno hasta en los pasillos de las guardias, tanto del sector público como privado.

“Después de Pascua hemos tenido un aumento exponencial en el número de casos y, a partir del 29 de abril, cuando se impusieron las restricciones, observamos un descenso del 30%”, cuenta Romina Berazategui, del equipo de epidemiología del Hospital Zonal Ramón Carrillo.

De todos modos, la médica explica que estos 15 días no alcanzan para saber si realmente hubo una baja de casos: “El número de camas que tenemos hoy ocupadas en terapia y unidad intermedia de internación es el remanente del aumento de casos de finales de marzo y principios de abril”.

En Bariloche las terapias están colapsadas y pacientes intubados se acumulan en las guardias

Los principales referentes del sector sanitario local venían advirtiendo sobre la situación crítica que se vive en Bariloche y la saturación del sistema.

La ocupación de las camas de terapia intensiva es del 100% desde hace más de un mes y, en algunos momentos, no hay bocas de oxígeno disponibles.

A mediados de abril no solo se disparó el número de enfermos graves sino que también bajó 15 años el promedio de edad de los pacientes, que actualmente es de 56 años.

Ya en aquel momento, el director del Hospital Zonal, Leonardo Gil, había puesto el acento en que “se trata de una enfermedad que no habla solo de los individuos, sino del comportamiento colectivo”.

Cuello de botella

El “cuello de botella” que empezaron a experimentar todos los hospitales y sanatorios de la ciudad aceleraron la decisión de las autoridades locales y provinciales de restringir la circulación, que ahora solo es posible entre las 7 y las 20.

Además, se suspendieron las clases presenciales en todos los niveles y se prohibieron las actividades y reuniones sociales en domicilios particulares. Las medidas rigen hasta este jueves y aún no se sabe si continuarán.

Ayer, un grupo de padres organizó una caravana y bocinazo hasta el Centro Cívico de Bariloche, en reclamo del regreso de las clases presenciales.

“Nos vamos a tomar una semana más [hasta el miércoles 19] para seguir evaluando esta situación. Vamos a hacer un seguimiento epidemiológico y analizar las pautas para ver qué escuelas y qué clases volverán paulatinamente”, indicó ayer el ministro de Salud rionegrino, Fabián Zgaib.

En tanto, desde la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) pidieron que las clases sigan siendo virtuales para evitar contagios y para que se avance con la vacunación de los docentes.

Ha cambiado la franja etaria de los contagios y los fallecimientos. Reiteramos que la circulación que se genera con las escuelas abiertas aumenta muchísimo y eso hace que aumenten los contagios”, afirmó la secretaria general de UnTER en Bariloche, Patricia Lande.

“Más que una segunda ola, estamos ante otra pandemia. Cambian los protocolos de internación, porque los pacientes más jóvenes requieren otro tipo de exámenes complementarios y atención inmediata. Es muy distinto al pico que tuvimos en octubre del año pasado, cuando aumentó el número de pacientes graves y de muertes, pero eran siempre personas con patologías crónicas graves. Y si bien ahora bajó un 30% el número de casos, no bajó lo suficiente. No vamos a salir de la zona de alerta epidemiológica si los números no descienden”, afirmó Berazategui.

Y además de comenzar a observar patologías graves en pacientes jóvenes sin antecedentes ni comorbilidades, los especialistas empezaron a detectar variantes del virus, un factor que aumenta la contagiosidad. “En Bariloche tenemos la cepa de Manaos. En Neuquén aislaron la cepa británica y la cepa andina. Estamos mandando muestras a secuenciar permanentemente”, explica Berazategui.

El equipo de epidemiología del Hospital Zonal elaboró recientemente una línea de tiempo, que va de mayo de 2020 hasta ahora, que revela que el incremento exponencial en el número de casos de coronavirus estuvo siempre directamente relacionado con el aumento en la circulación de la población.

Fuente: La Nación.

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!