CAPITAL FEDERAL - En lo que se convirtió en uno de los memes más populares de las últimas semanas, seis hombres de traje negro, con anteojos oscuros y zapatos de charol se mueven al ritmo de música tecno mientras cargan un ataúd.  Se trata de un video protagonizado por sepultureros ghaneses que, tras ganar gran popularidad fue replicados en Tik Tok de infinitas maneras. Ahora, se sumaron tres empleados del cementerio de Lomas de Zamora, en el sur del Gran Buenos Aires, pero el chiste les costó caro ya que los despidieron.

Empleados del cementerio de Lomas de Zamora parodiaron el meme del ataúd.

El grupo de empleados se encontraba trabajando cuando decidieron filmarse bailando con ataúdes vacíos. Tras la publicación del video, algunos vecinos mostraron su enojo, en medio de un contexto tan delicado como el que presenta la pandemia por coronavirus, que ya registra 273 muertos en la Argentina. Según confirmaron a LA NACION voceros del municipio lomense, los operarios fureron sumariados y, dos de ellos, despedidos.

"Es una vergüenza; ahí descansan seres queridos", escribió una vecina en una publicación en la que se compartió el video. "Dejen en paz a los pibes que se la están bancando en un laburo que nadie quiere hacer. ¿Ustedes nunca hacen bromas en sus trabajos?", retrucó otro residente.

Empleados de un cementerio parodiaron el meme del ataúd y los echaron

El origen de los videos de los hombres llevando el ataúd se encuentra en Ghana, África. En ese país se lleva a cabo un tipo de ritual diferente para despedir los restos de los seres queridos. De acuerdo a sus tradiciones y según publicó un informe especial de la BBC, en los funerales de dicha localidad se resaltan y destacan los logros de la persona que falleció.

El ritual es un tipo festín de alegría como símbolo de despedida. De hecho, quienes movilizan el cajón muchas veces suelen vestir colores llamativos para realizar la danza camino al lugar del entierro. De hecho, en los últimos años este tipo de funeral ha aumentado su valor y las familias pagan mucho dinero por realizarlo.

Fuente: La Nación