COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Riegos fuera de horarios, lavado de veredas y vehículos en la vía pública, sumado a la proliferación de piletas domiciliarias conforman un combo que podría agudizar el problema en las próximas semanas.

“Declarar la emergencia del uso del agua potable en todo el ámbito de la ciudad de Comodoro Rivadavia –dice el primer artículo de esa normativa del año 2011 y modificada poco tiempo después-, a partir de la sanción de la presente ordenanza, estableciendo criterios básicos para el uso racional, el control, la gestión y la protección del agua potable distribuida en todo el ejido municipal”.

Horarios para riego, llenado de piletas y lavado de veredas

En el artículo sexto se establecieron horarios de uso específicos, que hoy no son cumplidos, según se constata en ámbitos técnicos de la SCPL a partir de los rangos horarios de mayor consumo de agua en la ciudad.

 

Las actividades de riego racional de parques y huertas domiciliarias debe realizarse en horas de la noche, entre las 20 y las 8 del día siguiente, durante el período que va desde el 1 de octubre hasta el 30 de abril de cada año. Entre mayo y octubre, el horario se amplía de 18 a 20 horas.

El mismo período nocturno se habilita para el llenado de piletas de natación, “de cualquier tipo y volumen en domicilios residenciales”, algo que a priori es difícil de controlar, pero tampoco hay campañas con recomendaciones y concienciación de la sociedad sobre este tema.  

Más aun, teniendo en cuenta que la emergencia por Covid derivó en la dificultad de muchas familias para disfrutar un viaje de vacaciones, lo que ha motivado un ‘boom’ de compras de piletas de distintos tipos para atravesar el verano en Comodoro.

También se estipula ese rango horario para “el lavado de patios, veredas y frentes de viviendas con baldes o utensilios similares”. Un dato curioso es que no figura en el texto de la ordenanza la regulación horaria para el lavado de vehículos, como tampoco su prohibición.

 

En los primeros meses de sancionada la norma, hubo una campaña para recomendar el lavado mediante baldes y cepillos, en lugar del uso de mangueras, como se observa en cada jornada calurosa de fin de semana.

En el artículo tercero se estipula, entre las funciones del municipio en su carácter de autoridad de aplicación, “maximizar los controles de las áreas competentes, a los usuarios residenciales, comerciales e industriales, con el objeto de propender al uso racional de agua potable para consumo humano y otras actividades”.

Además, se establece “aplicar las prescripciones, sanciones y multas fijadas en la presente ordenanza”. Para el llenado de piletas fuera de horario, las multas ascienden a 1.000 módulos, según la ordenanza, mientras que para el riego o lavado de veredas la sanción es de 500 módulos.

Según confiaron fuentes vinculadas al tema ante ADNSUR, no hay controles ni sanciones por parte del municipio en la actualidad, mientras que las campañas de difusión para el uso racional del agua y los horarios recomendados para estas actividades han quedado de lado, por lo que en definitiva la ordenanza rige en el texto pero no se aplica en la práctica.