CAPITAL FEDERAL - En medio del escándalo de abusos sexuales y la disminución del número de sacerdotes en el mundo, el Vaticano sienta las bases para el debate formal de un asunto por mucho tiempo considerado tabú: permitir la ordenación de hombres casados en lugares del mundo donde los curas son escasos. 

El papa Francisco ha convocado a un sínodo de obispos sudamericanos el año próximo sobre la situación de la iglesia en la Amazonia, un territorio enorme con muy pocos sacerdotes. Uno de los temas en discusión será previsiblemente la ordenación de hombres de comprobada virtud, los llamados "viri probati".

Vocatio, una asociación italiana de "curas casados", prometió en una carta a Francisco semanas atrás su solidaridad con el Papa al afrontar las consecuencias globales de los abusos sexuales y nuevamente ofreció sus servicios pastorales.

El titular de Vocatio, el ex sacerdote Rosario Mocciaro, quien se casó por registro civil en 1977, calcula que solo en Italia hay unos 5.000 hombres que renunciaron al sacerdocio, un tercio de los cuales buscarían regresar como hombres casados si se lo permitieran.

"La posibilidad de tener "viri probati" sería una gran apertura, un gran paso adelante", dijo Mocciaro. Con ello tanto la iglesia como la opinión pública empezarían a aceptar la perspectiva de que habría sacerdotes  casados y célibes.