Lautaro tiene 6 años y está internado en el Sanatorio Mater Dei de Buenos Aires. Como no quería probar la comida que le preparaban en la institución, el equipo de nutricionistas y el personal de Cocina hicieron uso de su imaginación para que el pequeño cambie de idea.

"Que nuestro pacientito coma (como muchas otras veces) era un desafío que todo el equipo de nutrición asumió. Uno de los objetivos más importantes del servicio de alimentación es generar un vínculo con el paciente y su familia para acompañarlos durante la internación", escribieron en redes sociales.

Según el relato, en una de las tantas conversaciones, el personal del Mater Dei descubrió que Lautaro es fanático de los dinosaurios, "de todos los colores y tamaños".

Como es "un tema que lo atrapa y que logra su atención, Candela Lepera (una de las nutricionistas del equipo) vio en ese aspecto una oportunidad: ¨Si no comía nada de lo que le preparábamos había que buscarle la vuelta. Es un desafío. Fui a hablar con Martín Rodríguez de Cocina y le dije teníamos que hacer empanadas de dinosaurio¨”.

El sorpresivo gesto de una nutricionista y un chef para un paciente de 6 años que no quería comer

Y ahí empezó el desafío: "En el Mater llegaba el momento de darle un diseño especial al repulgue y emplatado: mucho de imaginación y sobre todo, mucho de amor".

“Cuando Candela vino a verme, no me había quedado muy claro cómo hacerlas, pero la idea me pareció muy buena. Siempre desde nuestro lugar pensamos cómo mimar un poco a los pacientes y colaborar en mejorar sus días en el Sanatorio”, recordó Martín.

En el texto difundido, detallan cómo fue el diálogo entre la nutricionista y el encargado de la Cocina:

- Candela: “Quedate tranquilo que es fácil hacerlas”.

- Martín: “No se si es tan fácil”.

- Candela: “Si, mirá acá está todo en un video de Youtube”.

- Martín: “No parece tan fácil, pero las vamos a hacer”.

Después de ese intercambio, decidieron usar vegetales para el relleno que se acompañaron con lechuga y un huevo duro simulando un cascarón ambientando aun más la escena. "El repulgue una obra de arte y dedicación casi milimétrica para lograr recrear a dos dinosaurios: boca, patas, ojos, nariz, cola y lomo". 

El sorpresivo gesto de una nutricionista y un chef para un paciente de 6 años que no quería comer

Y la original idea tuvo final feliz: "Cuando llegó la comida a la habitación la alegría de Lautaro fue sincera y sobre todo el éxito de la comida ya que el plato volvió vacío".

Por su accionar, la Lic. Candela Lepera y el Chef Martín Rodriguez fueron destacados como Embajadores de Amor es Servicio.

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