CAPITAL FEDERAL - Un relevamiento realizado por la consultora Focus Market pone en evidencia que el color del producto afecta su precio: un significativo número de productos dirigidos a mujeres son casi 11% más caros que otros de igual utilidad, destinados a los hombres. La tendencia, conocida a nivel global como “impuesto rosa” (pink taxes), es el sobreprecio de un producto o servicio solo por estar dirigido al público femenino a través de diseños que parten de estereotipos de género.

En un estudio realizado por Focus Market en 515 puntos de venta en la Argentina sobre 14 productos pertenecientes a 5 categorías diferentes, este año se relevó una diferencia promedio de 10,8% en los productos, menciona La Nación.

Entre los productos que se compararon, se encontró la mayor diferencia en una colonia para mujer que se vende un 20% más cara que el producto para hombre de la misma marca; y casos de máquinas de afeitar un 11% más caras en su versión “para mujer”.

En 2020, la diferencia promedio había sido superior, situada en 12,3%, mientras que en 2019 se había ubicado en 11,3% y en 2018 en 13,7%, de acuerdo con el registro que lleva la consultora.

En Estados Unidos, en 2015, el Departamento de Asuntos del Consumidor (DCA, por sus siglas en inglés) de Nueva York realizó un estudio de precios por género. En el manuscrito de casi 80 páginas se detalla la comparación de casi 800 productos con versiones masculinas y femeninas de productos similares comercializados en lugares, tanto en línea como tiendas físicas.

El estudio arrojó que, en promedio, los productos diseñados para mujeres cuestan un 7% más que los productos similares pensados para hombres.

Fuente: La Nación