ROMA - En su último Angelus antes de unas Fiestas marcadas por la pandemia de coronavirus, el Papa Francisco llamó a los cristianos a tenderle una mano a los que sufren, en vez de quejarse de las restricciones y criticó el consumismo "que nos ha secuestrado la Navidad".

"En estos tiempos difíciles, en lugar de quejarnos de lo que la pandemia nos impide hacer, hagamos algo por los que tienen menos: no el enésimo regalo para nosotros y nuestros amigos, sino para una persona necesitada en la que nadie piensa", dijo, al asomarse al mediodía desde la ventana de su despacho del Palacio Apostólico, para la tradicional cita de la oración mariana del Angelus.

"La Navidad, que ya está cerca, sea para cada uno ocasión de renovación interior, de oración, de conversión, de pasos adelante en la fe y de fraternidad entre nosotros. Miremos a nuestro alrededor, miremos sobre todo a los indigentes: el hermano que sufre, dondequiera que esté, nos pertenece", aseguró.

"Es Jesús en el pesebre: el que sufre es Jesús. Pensemos un poco en esto. Y que la Navidad sea una cercanía a Jesús en este hermano y en esta hermana. Está allí, en el hermano necesitado, el pesebre al que tenemos que ir con solidaridad. Este es el Belén viviente: el Belén en el que realmente encontraremos al Redentor en las personas de los necesitados. Caminemos, pues, hacia la Noche Santa y esperemos el cumplimiento del misterio de la Salvación", agregó, al hablar ante una pequeña multitud presente en la Plaza San Pedro, por supuesto distanciada y con barbijo.

CRÍTICAS AL CONSUMISMO 

Francisco, que reflexionó sobre el Evangelio del día, que evocó la historia de la Anunciación, también condenó el consumismo desenfrenado que suele darse en este período del año, como reflejaron imágenes de la avenidas más comerciales repletas de gente, pese a que están prohibidas las aglomeraciones. 

"No nos dejemos arrastrar por el consumismo: 'Tengo que comprar los regalos, tengo que hacer esto y lo otro...'. Ese frenesí por hacer tantas cosas... lo importante es Jesús. El consumismo, hermanos y hermanas, nos ha secuestrado la Navidad", lamentó. "No hay consumismo en el pesebre de Belén: allí está la realidad, la pobreza, el amor. Preparemos el corazón como hizo María: libre del mal, acogedor, dispuesto a acoger a Dios", pidió.

Francisco también abogó por los 400.000 trabajadores marítimos de todo el mundo que, debido a la pandemia, se encuentran bloqueados en sus naves, sin poder regresar a sus hogares.

Ángelus 20 diciembre 2020 Papa Francisco

En medio de una situación epidemiológica preocupante -en las últimas 24 horas se registraron en Italia 352 muertes (que llevaron el total a 68.799) y 15.104 caso-, el gobierno de Giuseppe Conte decidió el viernes pasado endurecer las restricciones vigentes en el país y decretar un nuevo confinamiento total desde el 24 de diciembre hasta el 6 de enero.

El objetivo no sólo es achatar la curva de contagio y poner bajo control la situación, sino evitar que, como sucedió en el verano, las vacaciones de invierno -que comienzan esta semana- provoquen una tercera ola. Esta afectaría, además, el plan de vacunación masiva que está poniendo en marcha el gobierno italiano, que debería comenzar el 27 de diciembre con las personas más vulnerables, el personal sanitario y las fuerzas del orden.

También el Vaticano comenzará un plan de vacunación en breve, anunció la semana pasada Andrea Arcangeli, director de la Dirección de Salud e Higiene del Gobierno del Estado de la Ciudad del Vaticano, que precisó que se comenzará con la vacuna producida por la empresa farmacéutica Pfizer.

"Creemos que es muy importante que también en nuestra pequeña comunidad se inicie lo antes posible una campaña de vacunación contra el virus responsable del Covid- 19. De hecho, sólo mediante una inmunización generalizada y capilar de la población será posible obtener ventajas reales en términos de salud pública para controlar la pandemia. Por lo tanto, es nuestro deber ofrecer a todos los residentes, empleados y sus familias la oportunidad de ser inmunizados contra esta temida enfermedad", indicó.

El plan de vacunación del Vaticano beneficiará a los ciudadanos del pequeño Estado, a los empleados, pero también a sus familiares. Aunque el Vaticano, ante preguntas de los periodistas, prefirió no decir nada -como suele ocurrir en este tipo de cuestiones-, se descuenta que también el papa Francisco, que cumplió la semana pasada 84 años, será vacunado.

Debido a las restricciones en acto en Italia, que incluyen un toque de queda de 22 a 5 de la mañana, este año la misa de Nochebuena se celebrará antes, para darle tiempo a los fieles de regresar a sus hogares. El papa Francisco, que debió suspender las audiencias de los miércoles presenciales, celebrará la misa, una de las más importantes del año litúrgico, como siempre en la Basílica de San Pedro, pero a las 19.30 (dos horas antes de los habitual), ante un público limitado, que deberá cumplir las normas de distanciamiento social vigentes.

Debido a que toda Italia se volverá una "zona roja" en Navidad, la Conferencia Episcopal italiana recomendó a los fieles no sólo ir a misa a la Iglesia más cercana a su residencia, sino también salir de casa con el certificado correspondiente. El Vaticano, por su parte, autorizó a los sacerdotes a celebrar hasta cuatro misas por día, de ser necesario.