COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Aunque el costo de cada análisis es de unos 8.000 pesos, el hospital público acordó con las prestadoras un valor inferior, en base al nomenclador de SEROS, del orden de los 5.000 pesos. Aun así, se trata de un monto de 20 millones de pesos que deberían recuperarse, a fin de seguir cubriendo costos de insumos y funcionamiento. Desde el gobierno municipal también se expresó al Ministerio de Salud la preocupación por el tema, a fin de que el hospital pueda reembolsar fondos que le permiten seguir funcionando.

“La realidad es que a la fecha no hemos recibido cobros de las obras sociales, esta situación nos afecta a todos pero el hospital realmente está necesitando de esos fondos”, describió la directora administrativo contable del centro sanitario, Virginia Alvarenga.  

"La pandemia hizo que el hospital tenga que salir a solventar muchos gastos que no estaban previstos con el mismo presupuesto anual que contamos habitualmente”, añadió, en diálogo con Actualidad 2.0.

Si bien reconoció que al inicio de las prestaciones hubo una demora porque el tipo de análisis no estaba nomenclado (es decir, no estaba establecido un precio para un test que no se realizaba habitualmente), luego de sucesivas reuniones se pudo fijar un valor y se avanzó en la facturación, pero todavía no se inició el cobro.

Aunque la directora contable indicó que el valor sería de 8.000 pesos por prestación, desde el Area Programática de Comodoro Rivadavia se informó posteriormente a ADNSUR que el monto finalmente acordado con las obras sociales es de 5.000 pesos. Es que si bien el monto más alto es el que se cobra en el ámbito privado, el sistema público de salud maneja aranceles más bajos para todas las prestaciones.

La diferencia es importante, ya que con el primer importe las prestaciones realizadas serían de 32 millones de pesos, mientras que al valor más bajo el total desciende  hasta los 20 millones. Más allá de la diferencia, que habitualmente perjudica al sistema público, se trata todavía de un monto importante para que el hospital pueda seguir realizando las mismas determinaciones.

Preocupación en el Municipio

El tema, que quedó en evidencia a partir de una entrevista realizada por ADNSUR a la bioquímica Noelia Nickels, que se desempeña en el laboratorio hospitalario y describió las difíciles condiciones para su equipo de trabajo (con escasez de recurso humano y una creciente demanda) y marcó la paradoja de la dificultad que tiene el hospital para cobrar las prestaciones, genera también preocupación en el gobierno municipal. Vale recordar que el Municipio adquirió el equipo de PCR, para que los análisis pudieran realizarse en la ciudad y no tuvieran que esperarse hasta su determinación en Rawson o Esquel.

“El intendente Luque le ha pedido un informe al ministro de Salud, para que el hospital pueda recuperar esos fondos, al menos en lo relativo a los test del covid”, confiaron fuentes cercanas al despacho del jefe comunal.

En ese marco, no dejó de observarse que los problemas de auto gestión hospitalaria también inciden a la hora de recuperar recursos por prestaciones realizadas a pacientes con cobertura. Paralelamente, se sumarán nuevos requisitos de las obras sociales, que han requerido al área de arancelamiento un detalle de los análisis realizados y sus resultados, al tiempo que podrían endurecerse algunos requisitos para las realizaciones futuras del test, a fin de evitar un crecimiento exponencial de la deuda.

La deuda equivale a 2 meses de presupuesto

El problema se incrementa al considerar la crisis que atraviesa el sistema público de salud, a partir de los retrasos salariales del gobierno provincial y la insuficiencia del presupuesto anual. Con un monto de 110 millones de pesos por año, lo que representa algo más de 9 millones mensuales, queda claro que el monto a recuperar de las obras sociales equivale a dos meses completos de presupuesto hospitalario provincial.
Para cubrir las necesidades actuales, el centro sanitario necesitaría al menos el doble de esa asignación, pero la crisis que atraviesa la provincia, que ni siquiera puede cumplir con el pago de salarios en tiempo y en forma, hace impensable por ahora alcanzar ese monto.