TRELEW (ADNSUR) - Un hombre de Trelew murió este miércoles por la mañana tras descompensarse cuando viajaba hasta Rada Tilly en su auto. Fue trasladado de urgencia al Hospital Zonal de Trelew, donde arribó ya sin vida. Y se confirmó que ser trataba de Gustavo Monzani.

Monzani se subió a primera hora de este miércoles a un auto que conducía el Presidente de la Federación de Básquet de Chubut, Carlos Sanz, pero a poco de salir de su domicilio se sintió mal y entonces fue trasladado de urgencia a la Clínica “Pueblo de Luis”, en Trelew. 

Al ser revisado por personal del lugar, se comprobó que Monzani ya se encontraba sin vida, sin embargo su defunción fue confirmada minutos después de manera oficial por un médico del Hospital Zonal, destacó Diario Jornada. 

Monzani estaba vinculado al básquet del Valle desde hace más de 15 años, inclusive mientras lideraba “La Casita”, una oficina del área de Inteligencia de la Armada Argentina que funcionaba en la Base “Almirante Zar” de Trelew, el mismo lugar en donde dos décadas antes habían fusilado a 16 presos políticos.

La causa se inició en marzo de 2006, como consecuencia de una denuncia presentada ante el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) por el cabo Carlos Alegre, quien se desempeñaba en “La Casita”. El entonces juez federal de Rawson, Jorge Pfleger, allanó poco después esa oficina y secuestró abundante documentación, en soporte de papel o digital, que demostraba el espionaje ilegal realizado al menos entre el 2004 y el 2006.

Las prácticas ilícitas incluían seguimientos, informes y escuchas telefónicas a integrantes de organismos de derechos humanos, políticos, funcionarios gubernamentales, comunidades indígenas y activistas sociales, entre otros.

Algunos años después, en agosto de 2012, un tribunal federal encabezado por el juez Enrique Guanziroli, declaró culpables a los almirantes Pablo Rossi, Eduardo Avilés y Luis De Vincenti; a los capitanes Monzani, Eduardo Merlo, Jorge Janiot, Gustavo Ottogalli, Félix Medici, Carlos Vázquez y Carlos Ruda; y a los suboficiales Daniel Guantay, Vicente Rossi y Alfredo Andrade. El único absuelto fue el almirante Cristian Vidal.

Todos debieron realizar tareas comunitarias y asistir a cursos de derecho constitucional y derechos humanos. Pero ninguno fue preso.