Un caso de hantavirus derivado desde la localidad chubutense de Lago Puelo, obligó a reorganizar el hospital de Esquel y disponer de una habitación específica para atender a ese paciente de 63 años que se encuentra "en estado delicado", confirmó la directora asociada Patricia Laborde.

La médica, en diálogo con Télam, describió que "el paciente ingresó la semana pasada y fue aislado en una habitación tras ser derivado del hospital de Lago Puelo" ambos, centros de atención ubicados en la cordillera y dependientes del ministerio de salud de Chubut.

Laborde reconoció que "se trata de un paciente crítico porque cuenta con una enfermedad respiratoria previa pero hasta ahora no requirió de respirador".

Según explicó la directiva del hospital, hubo que "reorganizar las salas" dado que el ingreso de un paciente con hantavirus hace que se deba disponer de una habitación específica".

Un caso de hantavirus obligó a "reorganizar" internamente el hospital de Esquel.
Un caso de hantavirus obligó a "reorganizar" internamente el hospital de Esquel.

También fueron aislados tres familiares considerados "contactos cercanos", por lo que "se tomaron todas las medidas" y, según indicó, no hay más gente expuesta porque "en esto ayuda el uso del barbijo y que hay distanciamiento social obligatorio impuesto por la Covid 19", explicó la directiva.

El hospital de Esquel, por ser cabecera de la comarca andina, se encuentra muy comprometido en el nivel de camas producto de los casos de coronavirus en el marco de la segunda ola de la enfermedad.

El paciente con hantavirus es un poblador que se desempeña en una escuela rural en zona de Lago Puelo (extremo noroeste del Chubut) y cotidianamente ingresa a espacios como corrales y galpones de acopio, donde se estima pudo haber contraído la enfermedad.

El antecedente anterior por esta enfermedad ingresado al hospital de Esquel se reportó en noviembre último, con una joven de 19 años que quedó internada en grave estado pero que logró luego recuperarse.

El año pasado se confirmaron tres pacientes con hantavirus en el sistema público de salud, con el saldo fatal de la docente de secundario Graciela Araujo, fallecida tras contraer la enfermedad en el paraje Las Golondrinas, jurisdicción de Lago Puelo.

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave, causada por el virus Hanta que se transmite por el contacto con la orina, saliva y excretas de roedores infectados con el virus.

Sin embargo, la variedad andina también se puede transmitir de persona a persona por contacto estrecho con enfermos en el período inicial del cuadro febril o 48 horas antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Los síntomas de hantavirus son fiebre, dolores musculares, escalofríos, dolores de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea y en cuadros avanzados dificultad respiratoria.

El brote más dramático de la enfermedad comenzó sobre fines del 2018, con epicentro en Epuyén con el saldo de 11 personas fallecidas, 34 casos confirmados y 159 pacientes que debieron ser aislados.

Ese brote fue declarado como "finalizado" por las autoridades sanitarias del Chubut recién en marzo de 2019.

Aún no existe disponible una vacuna que proteja a las personas contra el hantavirus.