El 20 de marzo de 2000 la Prefectura Naval Argentina vivió el mayor accidente aéreo de la historia: una operación de aeroevacuación que debía ser de rutina terminó en tragedia. Pilotos y cuatro tripulantes realizaban un rescate en alta mar cuando –debido al mal tiempo- el helicóptero SA-330L “Puma” PA-11 sufrió una avería y se precipitó al mar. El accidente le costó la vida a los dos pilotos que en un acto heroico y de vocación de servicio lograron salvar la vida de los cuatro tripulantes. 

El helicóptero “Puma” PA-11 despegó a las 16.40 del aeropuerto de Comodoro Rivadavia para responder a una radio consulta y dar evacuación a un tripulante del buque pesquero Fueguino I. La tripulación de la aeronave estaba compuesta por el Prefecto Mayor Eduardo Emilio Velázquez Tarlisetti (Piloto), Subprefecto Dax Maximiliano Cosentino (copiloto),  Silvio Ledesma, Cristian Alejandro Sarasúa Marcelo  Fernández y el médico Sergio Barle (personal Civil)

Volaron unas 140 millas aproximadamente hasta que llegaron al barco que había solicitado asistencia, realizaron una maniobra de reconocimiento para evaluar las condiciones del barco y así definir cuál sería la estrategia adecuada para proceder a la evacuación.

“Pero había temporal en el mar, olas de hasta siete metros de altura”, recordó en diálogo con ADNSUR Silvio Ledesma, mecánico de SAR (Salvamento y Rescate) con más de 50 salvatajes realizado en su carrera. “Vimos que iba a ser una operación complicada por cómo se movía el barco que barrenaba mucho”, sostuvo.

Una operación de autoevaluación consiste en posar el helicóptero a una determinada altura sobre la embarcación y desde esa ubicación desplegar una canasta o una camilla de rescate  para poder extraer al tripulante que se encuentra accidentado. En esta ocasión se utilizó una canasta porque la condición del accidentado lo permitía, aunque la meteorología no acompañaba.

El helicóptero de Prefectura de Comodoro que cayó al mar: el heroico rescate de 4 tripulantes en un accidente que cambió la historia

“Cuando se está produciendo la operación, el mecánico estaba desplegando la canasta  y en un momento determinado se engancha con parte de la estructura del barco que al caer arrastra la canasta y vence la resistencia del cable que soporta 1.500 kg. Pero la masa del barco sumada a la masa del helicóptero produjo un corte inmediato”, relató el Prefecto Principal José Mesa.

Y agregó: “El cable salió despedido hacia arriba y se enredó en el rotor principal. Acciona sobre una de las vieletas de paso, la dobla y el helicóptero pierde potencia. La tripulación acciona el sistema de flotación del helicóptero”. 

La tripulación no sabía que uno de los sistemas de flotación también estaba dañado, entonces se inflaron todas las flotaciones de emergencia pero una se empezó a desinflar. En ese momento, el piloto Eduardo Emilio Velázquez Tarlisetti se declaró en emergencia, se abortó la operación de rescate y se decidió volver a tierra.

Horas críticas

Cuentan quienes vivieron de cerca la experiencia que el nivel de vibraciones era tal que quienes estaban sentados en la cabina no podían leer los instrumentos, se movía muchísimo y era imposible determinar cuál era la posición exacta de la aeronave.  Cuando piloto y copiloto vieron que la situación era muy delicada y casi insostenible, decidieron amerizar, es decir posar el helicóptero sobre el agua. La operación se realizó a unos 296 km de Puerto Deseado, mar adentro.

En el momento del amerizaje piloto y copiloto no tenían puestos los trajes anti exposición, pero si los cuatro tripulantes. La urgencia por controlar la nave solo les permitió colocarse los chalecos salvavidas y así enfrentar la contingencia.

El helicóptero de Prefectura de Comodoro que cayó al mar: el heroico rescate de 4 tripulantes en un accidente que cambió la historia

“Ya nos habíamos puesto los trajes anti exposición y los chalecos salvavidas. El helicóptero se apoyó en el agua y me acuerdo que vi una pared de agua; eran las olas” , recordó Ledesma.

“Velázquez dijo: lo tengo controlado, evacúen y así fue. Cada uno de nosotros sabía lo que tenía que hacer y sabíamos que lo que hacíamos nosotros dependía la vida del que venía atrás.  Aunque tengas mucho miedo no podes dejar de hacer lo que te designaron que hagas”, sostuvo.

Relató el prefecto Mesa que la aeronave quedó suspendida en el agua durante unos minutos pero a raíz de que tenían la flotación de emergencia dañada, se inclinó y quedó invertida. “Se pierden de vista a los dos pilotos y no los vuelven a ver”, lamentó.

Ya en el mar y luego de varios intentos los cuatro tripulantes logran subir a la balsa, “yo no podía subir. Le dije a Cristian (Sarasúa) ´no puedo subir decile a mi familia que los quiero mucho´. Y me dice: ´llegaste hasta acá y no vas a subir? Subí´, recordó Ledesma. A partir de ese momento comenzaron horas  de espera, supervivencia y temor.

Un civil entre la tripulación

El médico Sergio Barle era traumatólogo, pasaba sus días entre Clínica del Valle y el Hospital Regional y a disposición de la Prefectura Naval Argentina cuando lo notificaban de una operación de rescate y debía subir al helicóptero.

El helicóptero de Prefectura de Comodoro que cayó al mar: el heroico rescate de 4 tripulantes en un accidente que cambió la historia

Así fue el 20 de marzo, un día que la familia nunca olvidará no solo por la tragedia de la que fue testigo sino porque además era el cumpleaños número uno de Alfonsina, su hija más pequeña. “trató de buscar gente  que lo pueda reemplazar y no consiguió. Salían a las 16 hs asique estimaba estar de regreso a las 19hs. Se fue nada más que con el ambo y la campera”, rememoró Mariela Barría, su esposa.

Barle siempre la llamaba cuando el helicóptero regresaba a la base, al finalizar la operación. Pero ya eran las 22 y aún no había recibido noticias. Entonces decidió comunicarse con Prefectura. “Estábamos yendo a su casa señora, el helicóptero se cayó al mar y no lo podemos encontrar, la búsqueda es intensa asique quédese con línea abierta que vamos a estar comunicándonos. La verdad que fue terrible, en ese momento yo mire al resto de mi familia y les dije se cayó el helicóptero”, recordó en diálogo con ADNSUR.

La lucha por sobrevivir

Alrededor de 5 horas y media pasó la tripulación en el mar abierto. Frío, temporal de olas enormes y la incertidumbre de no saber cómo terminaría esta tragedia. “Ahí pasaron muchas cosas, se rezó, hacíamos chistes porque lo más importante es mantener la moral alta.  Que no decaiga –recordó Ledesma- Una vez que nosotros nos organizamos dentro de la balsa empezamos a gritar, a tratar de ubicar al piloto y copiloto y no contestaron entonces asumimos que habían perdido la vida. La búsqueda de nuestro comandante y copiloto nos llevó aproximadamente media hora. Ahí empezamos verdaderamente el rol de supervivencia”.

Llegó un momento que no teníamos más luces, no teníamos bengalas, y el avión de Prefectura estaba arriba volándonos. Yo tenía tanto frio que me parecía que el agua de mar estaba calentita porque había perdido un guante de una mano”. Ledesma se emociona, se compone y cuenta con cordialidad detalles de aquellas horas que fueron eternas. “Ahí te das cuenta del compañerismo, en este tipo de actividad sabemos que tenemos personal superior y personal subalterno, pero arriba de la aeronave somos una familia”, sostuvo.

El buque Pescargen III llego al rescate, encontraron la balsa con los sobrevivientes y también el cuerpo sin vida del Prefecto Mayor Eduardo Emilio Velázquez Tarlisetti (Piloto). En tanto, Dax Maximiliano Cosentino (copiloto) nunca fue hallado.

El helicóptero de Prefectura de Comodoro que cayó al mar: el heroico rescate de 4 tripulantes en un accidente que cambió la historia

Volver a tierra

“Yo me sentí a salvo verdaderamente cuando estuve en la cubierta del barco, antes no. Porque a vos una ola te da vuelta la balsa y quedas a la deriva- explica Ledesma- antes era pedirle a Dios que nos salvemos”, agregó Ledesma.

Mariela Barría recordó que alrededor de las 2 de la mañana la notificaron que entre la gente que el barco había rescatado “estaba mi esposo.  No sabía cómo estaba, simplemente que lo habían rescatado y que estaba bien. Clínica del Valle envió una ambulancia a Puerto Deseado para que vayan a buscarlo cuando llegaran al puerto, pero finalmente se decidió trasladarlos en un avión sanitario. Así que a las 21 nos llevaron a un hangar en el aeropuerto y se produjo el encuentro. Fue especial, con mucha emoción”, relató su esposa.

El doctor Barle estableció una relación de amistad con quienes compartía horas de vuelo y algunos encuentros fuera del ámbito laboral. Tiempo después enfermó de cáncer y falleció en el año 2010. “Creo que luego del accidente hubo momentos para más encuentros familiares, hicimos varios viajes en familia. Nos disfrutamos mucho y creo que hay que revalorizar eso”, aseguró Barria.

Un hito para la Prefectura

El accidente marcó un antes y un después en las técnicas de Aeroevacuación. “Nosotros como institución hicimos un análisis luego de este accidente, se efectuaron modificaciones en muchos aspectos desde la preparación hasta la implementación de nuevos aspectos de supervivencia y es algo que lo mantenemos hasta el día de hoy”, explicó el Prefecto Mayor José Mesa.  

Agregó que “antes operábamos con canasta y camilla y lo hacía solo el  helicóptero. El  avión quedaba en apresto por cualquier eventualidad en la base. Hoy las operaciones se realizan haciendo un análisis exhaustivo de la condición de las personas que se va a evacuar. Al momento de hacer la Aeroevacuación salen las dos aeronaves, helicóptero y avión como apoyo. Posteriormente incorporamos el trabajo en equipo con los nadadores de rescate. Antes no lo hacíamos, bajábamos la canasta o camilla, y una vez en cubierta el tripulante se metía dentro de la canasta. Hoy desplegamos al nadador de rescate quien es el responsable de efectuar el armado de la camilla o de dar las instrucciones necesarias en cubiertas para garantizar la seguridad de la operación, la seguridad del evacuado y que la operación se realice lo más rápido y seguro posible. Se da siempre la prioridad a la seguridad de la operación”.

El helicóptero de Prefectura de Comodoro que cayó al mar: el heroico rescate de 4 tripulantes en un accidente que cambió la historia

También se hizo hincapié en la capacitación del personal con los Curos de Supervivencia en aguas frías. La Prefectura realizo una inversión importante en equipamiento personal para estas situaciones, como equipos de respiración autónoma que nos permiten tener un mayor tiempo de respuesta ante este tipo de situaciones estresantes y nos aseguran contar con algunos minutos más”.

En reconocimiento a la labor de los dos pilotos fallecidos, la Estación Aérea de Comodoro Rivadavia  lleva el nombre del Prefecto Mayor Eduardo Emilio Velázquez Tarlisetti y la Estación Aérea Mar del Plata del SubPrefecto Dax Maximiliano Cosentino.