CAPITAL FEDERAL - "La alegada condición defensiva de la base militar británica en el Atlántico Sur no sólo es totalmente injustificada sino también representa una amenaza para toda la región", advirtieron desde Cancillería luego de que las autoridades británicas informaran de estos movimientos al embajador argentino en Londres, Javier Figueroa.

El Gobierno "rechaza en los términos más contundentes la realización de maniobras militares y el lanzamiento de misiles en particular, en territorio argentino ilegítimamente ocupado por el Reino Unido, los que constituyen una injustificada demostración de fuerza y un deliberado apartamiento de los llamamientos de las numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales, que instan tanto a la Argentina como al Reino Unido a reanudar las negociaciones, a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía que involucra a ambos países en la Cuestión de las Islas Malvinas", indica el comunicado emitido por Cancillería.

"El Ministerio de Relaciones Exteriores británico informó a nuestra Embajada en Reino Unido la realización por parte del Gobierno británico de ilegítimos ejercicios militares en el área de las Islas Malvinas, en los próximos días, los que incluirán el lanzamiento de misiles Rapier. Inmediatamente después de la recepción de la comunicación, el Gobierno argentino remitió al Gobierno británico una contundente nota de protesta", se informó.

Los Rapier son misiles tierra-aire desarrollados para el ejército británico para reemplazar sus cañones antiaéreos Bofors 40 / L70 remolcados.

En su reclamo, el Gobierno argentino remarcó que "la persistencia del Reino Unido en la realización de ejercicios militares en el Atlántico Sur contraviene específicamente la resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas que insta a ambas partes (la Argentina y el Reino Unido) a que se abstengan de adoptar decisiones unilaterales que entrañen la introducción de modificaciones en la situación mientras las Islas están atravesando por el proceso de negociación por ella recomendado. La presencia militar, y el lanzamiento de misiles, contradice también la resolución 41/11 de la Asamblea General (Zona de Paz y Cooperación en el Atlántico Sur) que entre otras disposiciones, exhorta a los Estados de todas las demás regiones, en especial a los Estados militarmente importantes, a que respeten escrupulosamente la región del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación, en particular mediante la reducción y eventual eliminación de su presencia militar en dicha región…".

"En ese sentido, la alegada condición defensiva de la base militar británica en el Atlántico Sur no sólo es totalmente injustificada sino también representa una amenaza para toda la región", remarca el escrito.

"Una vez que se cuente con la información precisa sobre la fecha del referido lanzamiento, el Servicio de Hidrografía Naval emitirá un radioaviso náutico informando sobre el desarrollo del ejercicio. A su vez, el Gobierno argentino denunciará la situación al Secretario General de las Naciones Unidas y al Secretario General de la Organización Marítima Internacional", se anticipa en la nota oficial.

Esta misma semana, el miércoles 7 de abril, el Gobierno argentino presentó una queja ante Uruguay porque un avión militar británico de transporte estratégico y reaprovisionamiento hizo escala en Montevideo para operar entre Gran Bretaña y la base militar de la ocupación en las Islas Malvinas.

El Poder Ejecutivo argentino le transmitió al Gobierno uruguayo de Luis Lacalle Pou una queja formal a través de la Cancillería por la colaboración prestada a las fuerzas de ocupación británica en las islas, situación que, dijeron, viene repitiéndose de manera regular en los últimos años bajo el argumento de la “asistencia humanitaria”.

Con información de Infobae