El caso de una beba cuyo cuerpo "se convierte en piedra" conmovió al mundo en las últimas horas, y la historia de la joven británica se volvió viral en redes sociales por lo extraño de su enfermedad.

Lexi Robins tiene apenas cinco meses de vida y sufre de Fibrodisplasia Osificante Progresiva (FOP), una condición incurable que afecta a uno de cada dos millones de personas en el mundo.

Según los especialistas, esta enfermedad reemplaza gradualmente el tejido muscular y conectivo, como lo pueden ser los ligamentos y los tendones, por hueso.

"Inicialmente nos dijeron, después de realizarse las radiografías, que probablemente Lexi tenía un síndrome muy raro y que no caminaría", contó Alex, la mamá de la bebé, en relación al diagnóstico que se le dio luego de llevar a su hija al médico tras notar que tenía dificultad para mover los dedos.

Sin embargo, en un principio sus padres no creyeron en lo que los médicos decían porque "ella es muy fuerte físicamente en este momento y mueve sus piernas de manera normal".

"No estábamos muy seguros, así que buscamos otras opiniones. Hacia fines de mayo le realizamos la prueba genética y más radiografías, pero la prueba genética tarda seis semanas en obtener los resultados. Estábamos muy inquietos y angustiados", añadió.

A raíz de esas pruebas se confirmó que Lexi padece FOP. "Estamos bajo la supervisión de un importante pediatra del Reino Unido. Nos dijo que en sus 30 años de carrera nunca había visto un caso como éste, así de raro es", explicó su padre.

Además, detalló que si el cuerpo de su hija recibe un golpe, por menor que sea, podría agravar su condición. "Cualquier traumatismo en su cuerpo provocará posteriormente protuberancias que provocarán un crecimiento de hueso adicional, lo que evitará que se mueva", detalló el hombre.

"Es desgarrador y una montaña rusa de emociones. Cuando te dicen que no hay cura, tu corazón se hunde", cerró