COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Horas decisivas se viven dentro del gabinete provincial ante la inminencia de la firma del Decreto de Necesidad y Urgencia para determinar la Emergencia Sanitaria a causa del Coronavirus. La escasez de presupuesto y la falta de recursos está generando por estas horas fuertes internas entre ministros y secretarios de Estado, que pelean por obtener el dinero que consideran necesario para que sus áreas funcionen y cesen los enfrentamientos internos con sus empleados. 

Esto quedó en evidencia en la última reunión de gabinete, dónde varios de los presentes comentaron a ADNSUR que hubo planteos encontrados respecto de qué área debe ser priorizada. Hay responsables de distintos organismos hacen planteos cuestionando la toma de decisiones políticas: están quienes objetan que todo el sector de la policía cobre primero, otros por lo bajo reprochan el depósito al personal de la Legislatura la semana pasada y no pocos plantean dudas sobre la conveniencia de haber pagado más de $500 millones a docentes y auxiliares de la educación que de todos modos no solucionaron el problema del inicio de clases.

Este escenario de confrontación interna dentro del gabinete, que suena lógico si se entiende que cada ministro lucha por defender los suyo, llegó a un punto límite en las últimas horas, ante la búsqueda de consenso en la redacción del anunciado DNU de la emergencia sanitaria, que se demora al menos hasta la tarde en la búsqueda de una salida conciliadora.

Las fuentes consultadas por ADNSUR resumen el dilema en la frase "es el decreto o es Puratich", al reconocer el duro planteo que habría realizado el ministro de Salud a sus pares, respecto a que la medida debe otorgar a su área partidas especiales para destrabar las medidas de fuerza y obtener los recursos que le permitan afrontar la medidas de prevención y de ataque al virus que aterra al mundo, y que ya tiene seis familias aisladas de manera preventiva en Chubut.

El planteo de Puratich habría sido, según las fuentes consultadas, que se pague al sector de salud por fuera de los rangos, y se de prioridad a los agentes de este área por sobre el resto de la administración pública, con el argumento de que la salud debe ser la prioridad número uno. 

El reclamo se lo hicieron llegar al ministro Puratich desde toda provincia los directores de hospitales y centros sanitarios que fueron presentando sus renuncias ante las medidas de falta de pago, y a esto se sumó la gravedad de la situación en el frente del ministerio en Rawson, donde un grupo de trabajadoras encadenadas llevan adelante una huelga de hambre que ya genera consecuencias físicas de gravedad. Si bien hasta aquí el ministro viene defendiendo las políticas aplicadas en materia salarial ante la falta de fondos, en las últimas horas y ante la inminencia del Coronavirus, se habría puesto al frente del reclamo de los empleados, al punto de llegar al planteo -según una de la fuentes consultadas- de poner al gobierno en la disyuntiva de sacar el decreto como está hablado, o renunciar a su cargo.

"Si no priorizan a los trabajadores de salud me voy a tener que ir", habría sido la frase de Puratich a otro importante ministro, ante la explicación de que no hay manera de conseguir los fondos por el momento para satisfacer esa demanda, al recordar que se trata del segundo sector más numeroso del Estado, y que además esto generaría aún más problemas con las otras áreas, como educación, justicia, administración central y demás organismos. Hay quienes creen que el planteo se volvió demasiado personal, y que el Coronavirus puede ser la "excusa" para destrabar el conflicto en Salud, ya que la situación en la provincia no es tan grave como podría ser en otras zonas del país o de Europa. Pero que el remedio podría ser peor que la enfermedad, si se decide pagar a un sólo sector por sobre el resto.

El dilema se resolverá en las próximas horas, cuando se conozcan los términos del DNU. Las consecuencias podrían ser dos: el depósito de partidas especiales para el personal sanitario podría derivar en más medidas de fuerza de otros sectores; o por el contrario, no otorgar esos fondos podrían acelerar la salida del ministro de Salud, en medio de un escenario con una grave amenaza desde lo sanitario.