COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Una de las imágenes más antiguas de Comodoro Rivadavia muestra el galpón de Francisco Pietrobelli a la orilla del cerro Chenque. Es 1900 y la fotografía sintetiza de alguna forma una característica que Comodoro desarrolló durante más de un siglo: la ciudad le da la espalda al mar.

En la imagen se ve como la puerta de la casa mira para lo que sería hoy la calle Moreno. Mientras que los carruajes se estacionan del lado de la pared que mira al mar, como si fuese el patio trasero o el estacionamiento.

Lo cierto es que más allá de lo paradójico que puede resultar la imagen, la más antigua de la ciudad según indican en el Archivo Histórico Municipal de Kilómetro 3, en la ciudad ha sido un reclamo frecuente que “Comodoro no mira al mar”.

Esto es totalmente cierto cuando se piensa en la actividad pesquera que no se desarrolla, el turismo que no se potencia, el shopping a medio terminar, el Estadio del Centenario inconcluso, pero también al comparar esta ciudad con Puerto Madryn o sin ir más lejos Rada Tilly, localidades que hicieron de su costa un emblema.

La buena noticia es que en la última década esto comenzó a cambiar. A la construcción del Paseo Costero sobre la avenida Tiburón, se sumó la remodelación de las avenidas Ducos e Hipolito Yrigoyen y la Costanera, obras en las costas de los barrios de zona norte y zona sur, y todo un plan de trabajo que se extiende más allá de las gestiones; una noticia positiva en un país donde cada cambio de gobierno parece un renacer. 

El desafío de mirar al mar: el cambio de paradigma que atraviesa Comodoro en la última década

EL INICIO DE TODO

Cuando Maximiliano López llegó a Comodoro hace 15 años desde Villa Ballester, provincia de Buenos Aires, ninguna de esta obras aún se había realizado. El arquitecto, actual secretario de Infraestructura y Obras Públicas de la Municipalidad, asegura que este trabajo se inició hace unos 12 años, cuando todavía era intendente Martín Buzzi, de quien fue secretario de Obras Públicas a partir de 2010.

Esto comenzó en 2010 cuando se inició la obra del frente costero que la hizo la empresa CPC a cambio de los terrenos del shopping que dio origen a la avenida Tiburón. Ese fue el inicio, porque lo que vino después, en las gestiones de Di Pierro, Linares y Luque, fue como la continuación”, dijo López al ser consultado por ADNSUR. "Lo positivo es que quedó como una política de estado, un consenso social donde la gente tiene un paseo”, consideró.

López asegura que poner “a Comodoro de cara al mar es importante” y “lo bueno es que después de 12 o 13 años de pensar así la ciudad, vemos que los resultados son positivos y que la gente cada vez lo usa más con una cultura del deporte, del esparcimiento y disfrutar de una mirada al mar”.

En la actualidad la gestión de Juan Pablo Luque, quien fue concejal y viceintendente en las gestiones de Néstor Di Pierro y Carlos Linares, respectivamente, apuesta a más obras que miren al mar. Se están culminando los trabajos sobre la avenida Ducós, entre la estación de servicio Rodrigo y el Socios Fundadores, donde se está colocando iluminación y se proyecta plantar palmeras. Además, se está trabajando en otros sectores de zona norte y ya se piensa en los próximos pasos para la concreción de nuevas obras.

“Apenas iniciamos la gestión teníamos claro que teníamos que ir por un avance por los paseos costeros”, dice López al respecto. “Continuamos en Kilómetro 3 ordenando todo el estacionamiento, haciendo una vereda, lugares para descanso con sillas, mesas, una canchita de vóley, iluminación y el verano que pasó la gente se volcó a la playa a disfrutar de este paseo. Y después hicimos el paseo de Kilómetro 3 que va desde Prefectura hasta el cenotafio. Ahora vemos que quedó chico y estamos pensando en otra etapa porque es impresionante la cantidad de gente que lo usa. Tiene un sentido con lo que es la ciudad: pasar de ser un campamento petrolero a una ciudad de disfrute para toda la población”.

“Pero también recuperamos el sector desde la rotonda de la Universidad hasta el Hospital Alvear que las marejadas habían cortado el camino. Es una vía alternativa de la Ruta 3, son lugares muy transitados. Y estamos haciendo de nuevo los fogones, le vamos a colocar luminaria. También en este tiempo reconstruimos la playa del barrio Presidente Ortiz donde está la toma de la vieja Usina; hicimos una defensa costera, estamos en plena obra y vamos a recuperar todo ese sector con una mirada también turística, porque estamos haciendo el museo ferroportuario. Y estamos trabajando en que podamos tener el emisario norte que va a ser la obra de infraestructura que permita recuperar también las playas a nivel de contaminación porque se ha hecho el colector máximo norte hace 10 años y falta el emisario para poder sanear las costas”, indicó.

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MIRAR AL MAR MÁS ALLÁ DEL GOBIERNO

La costa de Comodoro Rivadavia es extensa, desde el barrio Stella Maris donde se comenzó a proyectar un paseo costero que ya tiene su primera etapa hasta Caleta Córdova y su extensión, donde se proyecta el Área Natural Protegida Rocas Coloradas, un trabajo conjunto entre Provincia y la Municipalidad.

En el medio está Restinga donde gestiones anteriores construyeron un paseo costero y una bicisenda, y la propia Caleta Córdova, donde hace una década se construyó un paseo que permitió potenciar la rica gastronomía de la zona, con toda la importancia que tiene para el sector turístico, y ese barrio pesquero.

Como dice López, con una mirada externa, “tenemos una ciudad hermosa, con muchas costas y muy extensas”, rodeada de cerro y mar. Por esa razón, el objetivo a largo plazo es continuar con la política de “mirar al mar” y apuntar al turismo. 

Siguiendo esa línea lógica la actual gestión también construyó el mirador del Cerro Chenque, una deuda casi histórica con un lugar que todos deben visitar pero que nadie le da la importancia que tiene, y además proyecta nuevas obras como el Parque de la Ciudad en Kilómetro 3 y un Centro de Interpretación del Mar Austral, que apuntará a la investigación.

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Más allá de estos proyectos, López asegura que el objetivo es unir puntos estratégicos como el paseo del barrio Stella Maris con el inicio de la avenida Tiburón, recuperando la costa de la playa 99; licitar la remodelación de la zona costera, entre la estación Rodrigo y el puerto, donde se construirá un murallón para ganarle 15 metros al mar, y concluir la puesta en valor de Kilómetro 5, con la recuperación de la Estación Talleres y el mejoramiento de la calle Arenales, un reclamo que los vecinos realizan hace más de 20 años. 

Según explicó López la actual gestión quiere avanzar con estos últimos proyectos y que el próximo gobierno continúe con esta línea de trabajo, para que “cada barrio pueda tener cerca una playa y un paseo para disfrutar”.

Lo cierto es que el futuro de Comodoro de cara al mar ya se inició, ahora depende de las distintas gestiones la continuidad de este cambio de paradigma que necesitará imperiosamente la conclusión de dos grandes obras: el Estadio del Centenario que Nación proyecta financiar, y el Shopping que alguna vez prometió Cristobal López, pero no terminó.