La cumpleañera le pidió a los directivos un regalo particular para compartir con sus hijas, nietas y el resto de las residentes.

INGLATERRA - Cada vez que le preguntaban a Joan Corp, una mujer que vive en un geriátrico de la ciudad de Colchester, en Inglaterra, qué quería para su cumpleaños número 89, ella contestaba lo mismo: "Un hombre". Por eso, a los directivos del lugar no les sorprendió cuando la abuela pidió de regalo que varios jóvenes asistieran a su festejo y les sirvieran la comida tanto a ella como a sus invitadas.

Su deseo se convirtió en realidad. "Discutimos la idea en un chat y todo el mundo apoyó su idea", contó la coordinadora del establecimiento, Claire Martin, según el sitio Essex Gazette.

El festejo "hot" consistió en una cena en el geriátrico, en donde participaron las hijas y nietas de las residentes. Pero con un particular condimento. Las autoridades contrataron a la empresa "Hunks en Trunks", que llevó a dos camareros musculosos semidesnudos, que solo lucieron un diminuto delantal rojo.

La perlita del festejo fue cuando la residente más antigua del lugar, Doll Jenkis, pidió que los jóvenes strippers vuelvan el año que viene para su cumpleaños número 100.