COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Quien iba a pensar que en menos de cinco años Comodoro Rivadavia iba a tener 11 supermercados chinos. Para quienes vivimos en el interior del país este tipo de rubros eran característicos de Buenos Aires, con una impronta bien definida: surtidos con casi todos los productos, tres o cuatro personas atendiendo, todas de origen asiático, y precios económicos en algunos productos puntuales, entre ellos el alcohol.

En las últimas semanas se inauguró el 11° supermercado chino de Comodoro. Fue en Kilómetro 8, donde alguna vez funcionó el antiguo cine que la Compaña Ferrocarrilera de Petroleo (ComferPet) construyó en la década del 40.

Su edificación demandó dos años de trabajo, luego que en 2018 se confirmó que empresarios chinos iniciarían la obra en el mismo edificio que unos meses antes había sido abrazo simbólicamente como signo de protección patrimonial, tal como contó en ese momento ADNSUR.

De nada sirvieron las promesas del Ejecutivo Municipal de entonces, ni el pedido de los vecinos para que en ese lugar funcione el Salón de Usos Múltiples de la Escuela 126. Es que al ser una propiedad sus dueños tenían la potestad de hacer lo que quieran con el bien, siempre cuando se respete su lineamiento arquitectónico y el valor patrimonial que impone la ordenanza de Patrimonio Histórico.

Lo cierto es que esto al principio no sucedió ya que si bien los empresarios chinos se comprometieron a conservar líneas, texturas y colores originales del edificio, no notificaron el inicio de la obra. Ante esa situación se intervino de oficio y se constataron irregularidades en el proyecto inicial que fue visado por la Comisión Evaluadora de Patrimonio Histórico, Cultural, y Natural de la ciudad. Algunas de ellas eran los trabajos que se realizaban en la zona de los balcones, donde se pretendía construir habitaciones, según se informó en su momento.

Finalmente, la obra se pudo destrabar, los trabajos continuaron y Supermercado Eterno Cine, tal como lo denominaron sus dueños, abrió sus puertas en la sala que funcionó hasta casi la década del 80 cuando cerró sus puertas.

EL ORIGEN DE UN RUBRO QUE CRECE

El origen de los super chinos no es lejano en el tiempo en Comodoro Rivadavia. En 2016 se construyó el primero sobre la calle San Martín, pleno Centro de Comodoro Rivadavia. Entre Italia y Francia, ese año se inauguró ADS. Su construcción tampoco fue sencilla para los empresarios.

En 2016, los empresarios fueron sorprendidos en un control sobre la Ruta Nacional 3 con 2 millones de pesos de efectivo que traían para realizar la instalación del supermercado. Los ciudadanos chinos no pudieron justificar el origen del dinero y todo terminó en una causa Federal por considerar dudosa la procedencia del dinero.

Ya en obra el problema fue con los gremios. La construcción quedó en el medio de la interna que tenía la UOCRA (Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina) con el SOUCCh (Sindicato Obreros Unidos de la Construcción de Chubut), un sindicato paralelo que se intentó formar tras la ruptura de “Los Dragones”, otra rama del mismo gremio que se vio envuelta en los incidentes que se produjeron en Cerro Dragón en 2012.

Sin embargo, luego de idas y vueltas, ADS se pudo habilitar y abrió un horizonte para otros comercios de este tipo.

Así abrieron sus puertas “Lucy” sobre la avenida Chile, casi Kennedy, “Autoservicio Kennedy” donde funcionaba una histórica panadería y “Panda” en Rivadavia y Asturias.

Más tarde llegó el turno de “Comodoro Market”, en Sarmiento, entre Alem y Viamonte; otro en la avenida 10 de Noviembre, donde funcionaba una cancha de fútbol cinco; un nuevo supermercado en la avenida Estados Unidos, casi Sargento Ramírez; y otro en la calle Vélez Sarsfield.

Los dos restantes están ubicados en Kilómetro 5 y en la avenida Rivadavia y Araucarias, frente a la Escuela Ceferino. 

Desde 2016 en Comodoro abrieron 11 super chinos en distintas zonas de la ciudad.
Desde 2016 en Comodoro abrieron 11 super chinos en distintas zonas de la ciudad.

CÓMO SE REGULA SU FUNCIONAMIENTO

El funcionamiento de los súper chinos se regula a través de la ordenanza de Habilitaciones que rige para cualquier comercio dela ciudad.  

El año pasado se había impulsado un proyecto de ordenanza para regular su funcionamiento en forma específica, tomando como base las grandes superficies de este tipo de locales.

El mismo tenía por objetivo "proteger la actividad de comercios más pequeños, como así también la mano de obra y promoción de la producción local".

El proyecto solicitaba que los comerciantes tengan un mínimo de cinco años de residencia en la ciudad y estipulaba un estudio de impacto socio económico ambiental para el emplazamiento de emprendimientos comerciales que superen los 300 metros cuadrados de superficie. Esto permitiría verificar cómo el funcionamiento de este tipo de locales podría afectar al comercio de la zona.

También fomentaba la contratación de mano de obra local, en virtud que este tipo de comercios suelen ser atendidos por sus propios dueños e integrantes de la comunidad, subalquilando rubros como carnicería y panadería.  De esta forma, obtienen un ingreso por el alquiler y se evitan la contratación de personal y sus respectivas cargas impositivas.

Lo cierto es que más allá de las intenciones, el proyecto no prosperó y hoy por hoy los supermercados de este tipo se rigen bajo la misma regulación que cualquier comercio de la ciudad.

La gente, en tanto, los elige por su variedad de rubros y el valor de algunos productos, siendo un próspero negocio para quienes decidieron apostar a la ciudad.  Sin duda, los supermercados chinos llegaron para quedarse.