COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – La tragedia más grande de la historia artística de Argentina tiene un vínculo directo con Chubut. Para entenderlo es necesario volver al 10 de octubre de 1971. Ese día se produjo un accidente aéreo que se llevó la vida de 9 artistas, entre ellos Norma Fontenla, la primera mujer en ser parte del elenco estable del Teatro Colón, y José Neglia, quien recibió el premio Nijinsky de la Asociación Internacional de Danzas, que le permitió acceder al reconocimiento mundial en el ámbito del ballet clásico.

Cuenta la historia que ese domingo de 1971, José se levantó temprano y se preparó para dar una función a beneficio de chicos con discapacidad. En el teatro Coliseo interpretó “El niño brujo”, de Jack Carter, uno de sus espectáculos preferidos, y luego se fue con su mujer y sus dos hijos a comer a los carritos de la Costanera de Buenos Aires.

Allí se despidió para emprender viaje a Trelew. En esa ciudad esa misma noche el elenco principal del Colón se presentaría en el Teatro Español, como parte de una gira organizada por Pepsi, compañía que ya los había llevado por diferentes lugares del país.

El vuelo estaba programado para los 19:00 horas desde el Aeroparque Metropolitano, y además de Neglia y Fontenla, viajaban Antonio Zambrana, Carlos Santamarina, Carlos Schiaffino, Margarita Fernández, Martha Raspanti, Rubén Estanga y Sara Bochkovsky.

Todo se desarrollaba con normalidad hasta que, a poco de ascender, un motor de la aeronave falló. El piloto Orlando Golotyléc intentó regresar al aeropuerto pero no lo logró y, en vez de acuatizar, el avión cayó a 45 grados sobre el Río de la Plata, a menos de 500 metros de la cabecera de la pista, entre la dársena E del puerto y el muelle del Club de Pescadores.

Ese domingo el sector estaba repleto de socios que presenciaron el evento. La torre de control ya había sido informada del desperfecto y rápidamente se llamó a Prefectura para iniciar tareas de salvataje. Sin embargo, los pasajeros y tripulantes murieron al no poder salir de la aeronave sumergida y la tragedia enlutó al país.

Recién en la madrugada del 11 de octubre, Prefectura, con ayuda de un helicóptero, una grúa y buzos, lograron sacar al avión del agua y retirar los cuerpos del interior. Durante el velatorio, realizado en el Salón Dorado del Colón, unas 3.500 personas asistieron a despedir a los bailarines.

Unas 3.000 personas asistieron al velatorio de los artistas.
Unas 3.000 personas asistieron al velatorio de los artistas.

UN CONOCIDO MONUMENTO

Para recordar la tragedia se instauró el Día Nacional de la Danza, y al cumplirse un año del accidente, en 1972, se inauguró un monumento en la Plaza Lavalle de la Ciudad de Buenos Aires, en honor a la pareja de bailarines.

La obra fue realizada por el escultor Carlos de la Cárcova y lleva consigo una placa que reza:

“Por aquí, tantas veces, pasamos.

Nos detuvimos a envolvernos de luz.

A bañarnos en el color de las frondas a recomponer, en movimiento y en gestos, la constante maravilla de la creación y aquí queremos permanecer bajo este cielo, estos árboles.

Y esta intensidad que no nos olvidan y que no olvidamos”.

El avión que se estrelló cuando trasladaba a Chubut a miembros del Ballet Estable del Teatro Colón

El último noviembre esa estatua fue noticia luego que desapareció de un día para otro. Consultado por La Nación, el Gobierno de la Ciudad confirmó que la escultura estaba en el taller de Monumentos y Obras de Arte de la ciudad, ya que se había roto la base de apoyo. En ese momento se informó que recién este año sería nuevamente colocada en su lugar.

Pero ése no es el único lugar donde se homenajea a los bailarines, ya que en el exterior del Teatro Español de Trelew, la ciudad a la cual viajaban, también los recuerda una placa de bronce.

El avión que se estrelló cuando trasladaba a Chubut a miembros del Ballet Estable del Teatro Colón