CAPITAL FEDERAL - Un consorcio liderado por Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti se convirtió en el nuevo dueño de Edenor, la mayor distribuidora eléctrica de la Argentina.

La operación igualmente está sujeta a la aprobación por parte de la asamblea de accionistas de Edenor y de las autoridades del Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE).

Según se informó a la bolsa porteña, la operación se cerró en US$100 millones, de los cuales US$60 millones serán desembolsados en el momento del cierre de la venta y los restantes US$40 millones serán financiados a un plazo de un año.

La operación tiene un contenido político muy importante, ya que el negocio de Edenor depende en forma decisiva del gobierno de turno y su política en materia de tarifas de los servicios públicos, apunta La Nación.

"Se dió una oportunidad. Nada más. En momentos en que muchas empresas se están yendo del país, es normal que aparezcan este tipo de oportunidades para empresarios como nosotros que estamos apostando por la Argentina", explicó Daniel Vila a La Nación.

Vila le quitó el tinte político a la operación: "A Alberto Fernández lo conozco. Tengo una relación normal. Punto". Además se mostró confiado en que el actual congelamiento de tarifas más temprano que tarde empezará a ser desarmado. "Las tarifas eléctricas están congeladas desde 2019 y en algún momento van a empezar a normalizarse. La energía tiene un precio y hay que pagarlo, aunque sabemos que las subas van a ser graduales y respetando el poder adquisitivo de la población", señaló.

Vila además adelantó que la intención de los nuevos dueños es trabajar con un management profesional al frente de Edenor. "Ninguno de los socios vamos a estar directamente en la operación de Edenor, sino que vamos a nombrar un management profesional", explicó.

Gigante eléctrico 

Edenor está controlada por Pampa Energía, que es la dueña del 51,8% de sus acciones. El resto está en manos de la Anses y cotiza en la Bolsa porteña. La distribuidora eléctrica cuenta con tres millones de clientes y un área de concesión que abarca una población de 9 millones de personas y más de 350.000 empresas, del norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el noroeste del Gran Buenos Aires.

La distribuidora enfrenta un difícil momento. En los primeros nueve meses de este año perdió $1839 millones, frente a los $1704 millones que había ganado en el mismo período de 2019. En la firma atribuyeron el resultado negativo al impacto de la inflación y el congelamiento de sus tarifas, que arrastran desde los últimos meses de la administración Macri.

"El margen bruto que representan los ingresos atribuibles a esta distribuidora, equivalente al Valor Agregado de Distribución (VAD), cayó un 26% respecto del mismo período del año anterior, como consecuencia del congelamiento tarifario y el nivel de robo de energía", explicó Edenor en un comunicado al anunciar sus resultados.

Asimismo, indicó que el resultado antes de impuestos (Ebita) disminuyó un 92% en línea con el margen bruto, "reflejando la falta de actualización de los ingresos en un contexto de altos índices de inflación e incremento de los costos operativos, a pesar de los esfuerzos de la sociedad por ser más eficiente en el uso de los recursos".

La buena noticia para la empresa es que desde el Gobierno ya adelantaron su decisión de avanzar con un descongelamiento de las tarifas de los servicios públicos, incluyendo la luz.

"No vamos a aumentar los subsidios, eso sí es una definición. La aplicación de un subsidio mucho más individualizado y eficiente nos permitirá que un porcentaje de la población que puede pagar el costo de la tarifa, lo pague", explicó el secretario de Energía, Darío Martínez.

Socios históricos 

Vila y Manzano son socios históricos en una amplia variedad de negocios, que van desde los medios de comunicación (en el grupo América) hasta el petróleo (en Andes Energía) y los vinos (con la bodega Altus). En el negocio eléctrico pusieron un pie en 2006 con la compra del control de Edemsa, la distribuidora de luz de Mendoza.

La tercera pata en la sociedad es Mauricio Filiberti, el dueño de Transclor. Filiberti es el mayor productor de cloro de la Argentina y su principal cliente es AySA, la proveedora del servicio de agua, que hoy está dirigida por Malena Galmarini, la mujer de Sergio Massa. El dato no es menor ya que en el mercado se comenta la buena llegada que tiene Filiberti -conocido como "el señor cloro"- con el presidente de la Cámara de Diputados.

Fuente: La Nación