BUENOS AIRES (ADNSUR) - El tiempo de utilización continua de los anteojos para observar el sol durante el eclipse que va a durar casi tres horas, tiene un límite máximo de 45 segundos, lo que implica que quienes los usen deben reposar la vista por cinco minutos antes de volver a utilizarlos, afirmó Facundo Albacete Colombo, investigador del Conicet.

"La radiación del sol excede el rango óptico, y hay radiación infrarroja que no puede ser detenida por esos anteojos a pesar de que uno se sienta cómodo usándolos", explicó el astrónomo.

Entre otros lugares, el eclipse total de sol de este lunes podrá observarse desde las 11:59 en el Balneario El Cóndor de Viedma hasta las 14:50.

En diálogo con Télam, Albacete explicó que "la radiación solar penetra en el ojo, y por cada diez segundos de observación del sol con los anteojos para ver el eclipse, corresponde al menos un minuto de no utilizarlos para reposar la vista".

Para ver en forma directa el eclipse se deben usar anteojos especialmente diseñados y certificados con la norma ISO 12.312-2 del 2015, también se puede utilizar una cámara oscura que se puede fabricar de manera casera con instrucciones que están en la web.

"Si uno quiere mirar al sol hay que utilizar lentes de eclipses o los vidrios de soldador con nivel mínimo DIN 14, que tampoco se puede utilizar por más de 45 segundos seguidos", aclaró el investigador.

Asimismo recomendó que los padres de las personas menores estén atentos, "a que sus hijos no excedan ese tiempo de observación del eclipse con los anteojos".

"Siempre se recomienda un par de anteojos por familia, de modo tal de que seis integrantes de una familia alcancen a utilizarlos en cinco minutos", precisó Albacete.

El astrónomo viedmense aseguró que, "cuando el eclipse alcance la fase de totalidad a las 13:23, durante un minuto cincuenta y un segundos, se podrá observar sin anteojos siempre y cuando el cielo esté despejado".

Para aquellas personas que utilizan anteojos recetados, recomendó "utilizar los anteojos para el eclipse por delante de los habituales, porque están diseñados para recibir la luz paralela que viene del sol".

Por su lado las médicas oftalmólogas Mirlay Rodríguez y Natalia Rosalía Racigh aclararon en medios de Neuquén que "el ojo no posee sensores de dolor, lo que le impide saber a las personas que el daño está sucediendo".

Las consecuencias por observar el eclipse sin la debida protección, pueden ser disminución de la visión, alteración en la percepción de los colores y formas, aumento en la frecuencia de patologías de la superficie del ojo, cataratas y ceguera.

Además dijeron que es importante prestar atención a posibles síntomas que pueden manifestarse por lo general, de seis a 12 horas después de la exposición a los rayos solares como irritación, hinchazón, ardor, lagrimeo, enrojecimiento progresivo de la conjuntiva, dolor que no permite abrir los ojos o visión turbia.