CAPITAL FEDERAL - Los diez hospitales del país que estaban realizando ensayos con hidroxicloroquina en pacientes enfermos de coronavirus volverán a aplicar el tratamiento, en el marco de un estudio experimental de la OMS, según confirmaron fuentes del Ministerio de Salud.

Las pruebas se habían suspendido el pasado 20 de mayo, después de un alerta científico sobre los riesgos de esta droga en pacientes con enfermedades de base, recuerda Clarín. El ida y vuelta de la controvertida hidroxicloroquina es un largo viaje que va desde Francia hasta el resto del mundo, con escala en Manaos y finalmente en los centros de salud de la Argentina.

La hidroxicloroquina no había tenido fama nunca. Apenas la conocían los médicos que la utilizan para curar la malaria y el paludismo. Pero a fines de marzo, cuando las muertes se contaban de a miles en Europa, el infectólogo francés Didier Raoult salió a desmerecer al coronavirus y lo tildó de enfermedad menor. Aseguró que su tratamiento a base de hidroxicloroquina era la solución definitiva. Hablaba de grandes resultados. De 25 pacientes recuperados. Provocaba conmoción. Tanta que hasta Donald Trump llegó a revelar que usa la droga para prevenir el Covid-19.

El mundo científico se partió al medio, entre los que apoyaban a Raoult y los que lo defenestraban. Había evidencias repartidas y había, sobre todo, desesperación por hallar un tratamiento confiable contra un mal por ahora sin vacuna. A la OMS no le quedo más remedio que lanzarse a probar.

En medio de ese contexto, tomó forma el ensayo Solidarity, un mega estudio para probar 4 tratamientos diferentes en pacientes con coronavirus del que participan diez países, incluída la Argentina. A la fecha, según fuentes de la OMS, 3500 personas se sumaron a la prueba con resultados que por ahora se desconocen. Diez hospitales del país comenzaron a tratar a enfermos de coronavirus con la droga de la controversia.

Pero así cómo surgían historias con resultados positivos, comenzaron a surgir voces acerca de que eran más los daños que los beneficios ocasionados por la droga. Provocaría efectos adversos sobre todo en pacientes con enfermedades preexistentes. Y según diferentes estudios realizados en paralelo al Solidarity, incrementa las chances de sufrir arritmia cardíaca, en algunos casos con consecuencias mortales.

Las alertas se pusieron rojas en el último mes, cuando aparecieron tres estudios que señalan que la droga provoca más daños que beneficios. Un estudio realizado en Manaos, donde el Covid-19 causó estragos, directamente consiguió probar un incremento notable de las muertes en enfermos de coronavirus con trastornos cardíacos.

A eso se sumó otra estadística publicada días atrás por The Lancet. Un registro de datos de pacientes internados por COVID en 670 hospitales de varios países del mundo. Los resultados también señalaban una mortalidad creciente en los casos en que se había suministrado la droga.

Según Althabe, el estudio Solidaridad ya pasó varias veces por evaluaciones de este tipo. Y ensayar con hidroxicloroquina, además, implica un doble alerta: la droga despierta tantas esperanzas como rechazos. Hay motivos para pensar que su uso puede ser riesgoso, pero también buenas hipótesis para pensar que puede ser útil.

Fuente: Clarín