MISSOURI - El uso de barbijos habría evitado que casi 140 personas se contagiaran de coronavirus en una peluquería en Missouri (EEUU), según un informe publicado el martes por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

En mayo, esa cantidad de personas interactuaron con ambos peluqueros con infecciones confirmadas de coronavirus, pero ninguno mostró síntomas de la enfermedad. 

El equipo que realizó el estudio, que incluye a miembros del Departamento de Salud del Condado de Springfield-Greene de Missouri, no puede asegurar cuáles fueron todos los factores que ayudaron a evitar el contagio, lo que de otra manera podría haber sido un gravísimo brote de Covid-19.

Sin embargo, el hecho de cubrir bocas y narices puesta en práctica por la ciudad de Springfield, y que el local donde trabajaban los estilistas, Great Clips respetaba, habría sido fundamental, según publicó Clarín con infrormación de The New York Times. 

"Esto realmente muestra el poder de la cobertura facial, especialmente en ambientes interiores", dijo Nadia Abuelezam, una epidemióloga de enfermedades infecciosas del Boston College que no participó en el estudio.

Ambos estilistas se enfermaron a mediados de mayo, pero continuaron trabajando con los clientes durante una semana después de que empezaran a sentir los síntomas, según contó Kendra Findley, investigadora del Departamento de Salud del Condado de Springfield-Greene y autora del estudio.

En ese momento, los negocios de Springfield empezaban a reabrir y el número de casos de coronavirus confirmados en la región era extremadamente bajo, manifestó el Dr. Robin Trotman, médico de enfermedades infecciosas y autor del estudio.

"Hubo días en los que tuvimos uno o dos casos, como máximo", dijo. Esta baja prevalencia local puede haber sido parte de la razón por la que la primera estilista atribuyó la tos y la fiebre a las alergias, y siguió yendo al trabajar, dijo Findley. En contra de las recomendaciones, regresó a su trabajo incluso mientras esperaba los resultados de la prueba de coronavirus, que recibió dos días después de hacer la prueba.

La segunda empleada se enfermó a los pocos días de su colega, aunque ninguno de los otros cuatro estilistas del personal terminó sintiéndose mal. Los dos estilistas enfermos eventualmente dieron positivo de coronavirus, después de lo cual el salón les dijo que se aislaran en su casa.

Sin embargo, la pareja había estado en contacto estrecho con 139 clientes. Estas citas acercan a las personas a centímetros de distancia entre sí, durante 15 a 45 minutos cada vez, tiempo más que suficiente para que el virus viaje por el aire de persona a persona.

En los días siguientes, los funcionarios de salud contactaron con las 139 personas expuestas a los estilistas y les pidieron que hicieran una autocuarentena durante dos semanas. Ninguno informó sentirse enfermo durante los 14 días posteriores a haber visitado el salón. Los investigadores también ofrecieron a los clientes pruebas de diagnóstico gratuitas para el coronavirus. Sesenta y siete de ellos aceptaron y el resto se negó. De los que se hicieron la prueba, todos dieron negativo.

Las entrevistas de seguimiento con 104 de los clientes revelaron que, según las directrices, tanto los clientes como los estilistas habían usado máscaras durante casi todos los encuentros documentados por el estudio.

Un pequeño puñado de clientes se había puesto respiradores N95 --dispositivos diseñados para filtrar el 95% de las partículas en el aire y una de las mejores formas de protección para los trabajadores de la salud. Desde el comienzo de la pandemia, los N95 han sido muy escasos.

La mayoría de las personas del estudio, incluyendo a los dos estilistas, optaron por cubiertas de tela o máscaras quirúrgicas, accesorios sueltos que no forman un sello hermético alrededor de la cara. Estos productos son imperfectos. Pero varios estudios, incluyendo algunos iniciados mucho antes del comienzo de la pandemia, han señalado su utilidad para bloquear la propagación de los virus de las vías respiratorias del usuario, dijo en un correo electrónico Julian Tang, un virólogo de la Universidad de Leicester que no participó en el estudio. En menor medida, también pueden proteger a un usuario de las salpicaduras entrantes.

En este caso, incluso las máscaras caseras que no pueden eliminar de forma fiable cada partícula cargada de virus parecen funcionar, un hallazgo increíblemente alentador, dijo Gutiérrez. "Si no hubieran estado usando esas máscaras, habríamos esperado una situación totalmente diferente", dijo.

Por supuesto, las máscaras por sí solas no pueden considerarse una "red de seguridad" infalible", dijo Saskia Popescu, epidemióloga del hospital y experta en enfermedades infecciosas de Arizona que no participó en el estudio. "Esto no es una excusa para ir y hacer lo que quieras, especialmente si tienes síntomas".

Fuente: Clarín/The New York Times