“Donar, salva vidas” dice el eslogan y es la mejor representación de lo que significa ser donante de órganos. Cuando hablamos de estos procesos generalmente nos referimos a ablaciones, es decir donaciones de personas que sufrieron muerte encefálica. Sin embargo, vale aclarar que no siempre ser donantes está relacionado a la muerte; también es posible donar en vida. 

Según datos del INCUCAI (El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante impulsa) a los que accedió ADNSUR, en este 2021 cuatro personas ya fueron donantes en vida en Chubut, y en todos los casos fueron donantes de riñón, uno de los dos órganos que pueden donar, además del hígado.

Lo cierto es que no es habitual ver este tipo de situaciones, aunque en la ciudad hay al menos dos comodorenses que se animaron a sostener una vida con su propio cuerpo: uno es el caso de Héctor Arturo, quien le donó un órgano a su hermano, el reconocido fotógrafo “el Chino” Arturo. Otro es el caso de Juan José Fazio (41), un hombre de Kilómetro 5 que hace 5 años le donó un riñón a un amigo, aunque la experiencia no salió del todo bien.

UN ACTO DE AMOR

La última semana Juan José recibió en su casa a un periodista de ADNSUR, y contó su historia. Según explicó, por ese entonces, cuando decidió donarle un riñón a su amigo, recién empezaba a estudiar el profesorado de Música, carrera de la que recientemente se recibió;  ya era padre de dos hijos adolescentes y estaba abocado a su emprendimiento de mensajería instantánea. 

“Yo sabía que él estaba mal hace mucho tiempo y vi que podía dar una mano de alguna manera”, cuenta al recordar cómo terminó siendo donante. “Entonces le dije que podía ser el donante y un año y medio después empezamos a hacer todo el trámite que es medio largo”.

Según cuenta Juan José todo el trámite lo realizó su amigo a través de una abogada. Es que en este tipo de casos la justicia busca determinar que no haya un negocio en el medio. Por suerte para ellos, el trámite salió rápido y pudieron avanzar. en el trasplante.

Para llegar a la intervención Juan José y su amigo tuvieron que viajar dos veces a Buenos Aires, y la última vez finalmente se hizo el trasplante en el Hospital Alemán, uno de los centros sanitarios de referencia para este tipo de casos. 

“Fue una intervención sencilla”, recuerda Juan José sobre esos días. “Se hizo en el Hospital Alemán, un lugar muy cuidado, pero fue eso, nada más. A la semana estaba en el departamento y después tuve que tener los mismos cuidados que una persona de 40 años, buena alimentación, ejercicio”, dice con tranquilidad. 

Según cuenta Juan José en estos cinco años no notó ninguna diferencia en su cuerpo, y a pesar que no todo salió del todo bien, ya que al poco tiempo se distanció de su amigo, se siente orgulloso de haber podido ayudar y dar vida con todo lo que ellos significa.

“Lamentablemente todo terminó así, pero más allá de la situación lo único que realmente me preocupa es que lo vaya a necesitar alguien muy cercano, porque eso me haría bastante mal. En realidad lo importante para mi es el acto. Entonces me quedo con eso; con que lo hubiera hecho con él pero también con cualquier persona de mi entorno cercano porque a mi no me modificó la vida en nada. Fue un mes entre recuperación, operación y todo, pero nada más, y fue un gran acto de amor”.

CÓMO ES EL PROCEDIMIENTO DE DONAR EN VIDA

La terapista Mariela Subira, coordinadora del INCUCAI en Comodoro Rivadavia, en diálogo con ADNSUR dice que son pocos los casos de donantes vivos en Chubut.

En ese sentido, asegura que en este tipo de casos la mayoría son trasplantes renales, y se realizan fuera de la ciudad, en centros de alta complejidad habilitados por el INCUCAI para este tipo de procedimientos.

“La mayoría son trasplantes renales, en la provincia el año pasado tuvimos cuatro. Estos trasplantes no se realizan acá, pero es algo que existe, que está contemplado por la ley, que se puede hacer. En la mayoría de las veces son donantes vivos relacionados, que tienen alguna relación de familiaridad, pero también hay casos de donantes no relacionados que pueden tener un vínculo de amistad, y el caso renal es lo más común, y después se puede hacer hepático”, dice Subira.

¿Pero cómo es el procedimiento para llegar al trasplante en vida?

Donar en vida, un acto de amor que es posible: la experiencia de un comodorense

La coordinadora asegura que para poder llegar a esta instancia tanto el paciente como el donante tienen que superar varias etapas. En primera instancia, el paciente debe estar inscripto en la lista de espera del INCUCAI, y una vez que presenta a su donante el mismo debe ser evaluado por un médico.

El profesional analiza edad en el caso de donante de riñón, características, medidas antropométricas y si esto es adecuado se solicitan los análisis de compatibilidad, donde se realizan desde estudios sanguíneos, hematológicos, anatómicos y hasta laboratorio, además de estudios socioambientales y psicológicos. 

“Es muy abarcativo", dice Subira. "Y si supera la evaluación del médico se envía al INCUCAI para que se registre al donante vivo para ese paciente. El proceso es sencillo, pero en caso de no ser familiares se pide una intervención judicial para constatar que se trata de una donación sin fines de lucro. Una vez que el juez constata y autoriza se puede realizar el trasplante. Es algo que lleva tiempo porque hay que cumplir con un montón de etapas que están establecidas, y que no se pueden saltar”. 

Lo cierto es que donar en vida es posible, tal como hizo Juan José, quien a pesar de que su experiencia no salió del todo bien, no se arrepiente y recomienda que todos se animen a manifestar su voluntad de donar, un gran gesto de amor que 116 personas esperan en Chubut y más 9 mil personas en Argentina.