COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Cristian Gauna nació en la isla Apipé Grande, en Corrientes, y a los 17 años viajó para probar suerte a la Patagonia: primero a Río Gallegos y luego a Comodoro Rivadavia, donde se radicó, se animó a entrar a la cocina y formó una familia.

A los 22 entró a la parrilla La Rastra y más tarde al restaurante Cayo Coco, siempre con muchas ganas de aprender. Ese ímpetu lo llevó a representar a la provincia de Chubut en el Campeonato Federal del Asado 2018 en Buenos Aires, certamen que ganó junto a su gran amigo Adrián Rosales.

La fama llegó a la vida de Gauna con notas en los medios nacionales, una bienvenida popular en Comodoro y luego, integrando la delegación argentina en la Cumbre Internacional de Parrilleros en La Serena, Chile, en febrero del 2020. Tan buena fue la perfomance que Gauna y sus colegas lograron clasificarse al World Barbecue Championship, a llevarse a cabo en septiembre en Torhout, Bélgica. Sin embargo, por la pandemia este certamen fue suspendido.

Día Nacional del Asado: los secretos del campeón comodorense para hacer una parrillada familiar

La realidad de Cristian en medio de la cuarentena es complicada: no puede ver a la familia porque el coronavirus lo sorprendió trabajando en una mina de oro en Cerro Moro, a 70 kilómetros de Puerto Deseado, en Santa Cruz. Junto a otros compañeros, están a cargo del servicio gastronómico para unas 600 personas del complejo minero de la empresa Yamaná Gold.

Sin embargo, este 11 de octubre en el Día Nacional del Asado, Gauna dejó de lado estos vaivenes y brindó consejos para hacer en casa una parrillada para seis personas en una entrevista con Télam. “Necesitamos un pollo, cuatro chorizos, cuatro morcillas bombón, dos kilos de asado cortado grueso, mollejas (800 gramos) y riñón (800 gramos). 

A la hora de comprar, detalló: que el pollo sea grande, de campo; el asado debe tener el hueso parejito, la carne rosada con un tono uniforme, y la grasa, blanca. El riñón debe ser de color rojizo con la grasa blanca, y las mollejas, rosaditas".

Además contó que personalmente prefiere la leña antes que el carbón y que es clave la limpieza de la parrilla (se hace bien caliente y con la grasa de pollo o la del asado). El pollo -explica- lleva una hora y media de cocción, y previamente hay que “bañarlo” con un limón y “masajearlo” una hora antes de ponerlo a la parrilla, y luego hacer lo mismo con el asado y al que también se le agrega pimienta.

“Al pollo hay que colocarlo con el pecho hacia abajo y se da vuelta recién cuando la parte superior está caliente. Al asado se lo sala con entrefina y se lo pone una hora de la parte del hueso y después unos 20 minutos de los otros tres lados. El asado es una ceremonia, requiere su tiempo y uno debe disfrutar todo el proceso. Finalmente llega el premio: el aplauso para el asador y que no quede nada en la parrilla”, sentenció en su relato.