Un veterinario estadounidense fue condenado este miércoles a 21 años de prisión, luego de confesar que se grababa teniendo sexo con perros que eran llevados a su centro de salud animal.

Prentiss K. Madden, oriundo de Florida, se declaró culpable además de recopilar pornografía infantil, una confesión que contribuyó en el agravamiento de su pena.

En base a sus dichos, el veterinario produjo videos de sí mismo “involucrado en actividades sexuales con perros”, los cuales compartió con otras personas.

En ese sentido, los fiscales de la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida destacaron que el hombre se declaró culpable de todos los cargos tras su detención, producida el pasado mes de marzo.

De acuerdo a los magistrados, Madden guardaba las imágenes  “de bestialidad, así como charlas sobre bestialidad” en su celular, y en muchos de ellos él era protagonista.