El gerente de Recursos Hídricos de la SCPL, Adolfo Carrizo, dijo este lunes que las obras paliativas que propuso la entidad no son para sacar más agua del lago Musters, sino para evitar que el caudal del acueducto se reduzca fuertemente el próximo verano. Y advirtió que si bien la desalinización de agua de mar es una alternativa en estudio, a valores de hoy el costo sería de unos 140 pesos por metro cúbico, mientras que el bombeo desde el Musters tiene un costo más bajo, que oscila los 30 pesos unidad.

“Nosotros propusimos algunos trabajos para evitar que el problema en el verano sea más grave, pero creo que hay una confusión y no estamos pidiendo sacar más agua del lago Musters, porque tampoco tendríamos capacidad para potabilizar más agua en este momento”, aclaró Carrizo, en diálogo con Periodismo de 10, por CNN Comodoro.

 Entre las tareas que la entidad propuso a las autoridades que aceptaron participar del recorrido por la zona de la planta del acueducto, el directivo indicó la limpieza del ingreso de agua al lago, para luego regular el caudal que se va a través del llamado ‘falso Senguer’ hacia el lago Colhué Huapi.

“Es preferible retener el agua en el Musters y no derivarla hacia el Colhué en este momento, porque no es productivo para nadie y es agua que se va a perder rápidamente”, indicó, en referencia a los efectos de la evaporación.

Desalinizar agua de mar: un proyecto a futuro, que cuesta 4 veces más caro que el actual

 Además, se apunta a la colocación de bombas auxiliares para compensar la disminución del caudal que podría producirse, ante la baja del nivel Musters, ya que el sistema podría absorber aire y esto reduciría, según explicó Carrizo, el caudal del acueducto viejo, que en lugar de 2.500 metros cúbicos por hora, se reduciría a 1.800 ó 1.500 cúbicos.

“Para evitar esos inconvenientes  es lo que queremos poner 3 bombas auxiliares, pero la cantidad de agua que vamos a sacar va ser siempre la misma, porque estamos preparados para trabajar con 5200 metros cúbicos por hora entre los dos acueductos”, precisó.

Sin esos trabajos, la falta de agua en la temporada de verano se vería incrementada, ya que en lugar de uno o dos cortes por semana, como ocurrió en el último verano, al transportar menos cantidad esos cortes para recuperar reservas podrían ser mayores.

La desalinización cuesta tres veces más

Carrizo reconoció que la desalinización de agua de mar es una alternativa en estudio ante este tipo de crisis, que comenzó a evidenciarse en 2016 pero se vio demorada por las lluvias extraordinarias de 2017, pero no es una salida rápida por el momento, debido a los altos costos.

“Las proyecciones dan un valor de 1,20 ó 1,40 dólar por metro cúbico”, indicó, es decir entre 120 y 140 pesos a valores de hoy por cada 1.000 litros de agua obtenidos. Comparativamente, el transporte de agua por el sistema acueducto tiene hoy un valor de 10 pesos por cada metro cúbico, aunque indicó que el costo real ya asciende a unos 30 pesos. En cualquier caso, la desalinización tendría un costo entre 4 y más veces por encima de lo que se paga actualmente.

“Ya estamos trabajando con gente que se dedica a este tipo de proyecto, para ver de qué forma poder instalar plantas modulares en distintos puntos, porque no necesariamente debe ser una planta grande –explicó-, sino que estamos tratando de poder hacer este tipo de trabajo modularmente; pero todavía el costo de lo que es el tratamiento, la potabilización de este tipo de agua, es muy elevado”, por lo que la alternativa no es inmediata.

Finalmente, hizo referencia a las proporciones de consumo de agua en toda la región, señalando que al sector petrolero se le vende menos del 1 por ciento del caudal total transportado, mientras que el mayor consumo de agua se concentra entre las ciudades de Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia.

“Lo que sale por el acueducto es un caudal muy bajo en comparación a lo que ingresa al lago –concluyó-, nosotros no estamos proponiendo sacar más volumen, sino evitar que el problema se agrave con los proyectos que presentamos a las autoridades. Cuando llegue el verano y si falta agua nos van a preguntar ‘¿qué hicieron ustedes para evitar esto?’.   Bueno, esto que estamos planteando en este momento es lo que deberíamos hacer para no tener (más que los habituales) inconvenientes en el próximo verano”.